El secretario del Centro de Almaceneros de Córdoba, Germán Romero, cuestionó al presidente Javier Milei por sus declaraciones sobre las dificultades de las familias para llegar a fin de mes. El dirigente sostuvo que administrar ingresos insuficientes no significa poder cubrir las necesidades básicas y advirtió por el deterioro de la situación social y comercial.
“Nunca esperás que el Presidente de tu nación haga bullying”, expresó Romero durante una entrevista con Punto a Punto Radio, en la que respondió a los dichos del mandatario nacional.
El representante de los almaceneros explicó que numerosos hogares consiguen distribuir sus ingresos durante todo el mes, pero deben hacerlo a costa de reducir el consumo de alimentos, postergar gastos y recurrir al endeudamiento.
Para describir esa situación, citó un relevamiento del Instituto de Estadística y Tendencias Sociales y Económicas, según el cual el 28,3% de los hogares con niñas, niños y adolescentes redujo las porciones de comida o restringió alguna ingesta por falta de recursos.
Romero también alertó sobre las consecuencias de la caída del consumo en los negocios de cercanía. Según los datos que presentó, durante septiembre cerraron 32 unidades comerciales en la ciudad de Córdoba, mientras que las deudas de los clientes y los costos de funcionamiento complican la continuidad de otros establecimientos.
“Sobrevivir hasta fin de mes no es lo mismo que vivir dignamente”
Durante la entrevista, Romero diferenció la capacidad de las familias para organizar sus ingresos de la posibilidad real de satisfacer sus necesidades.
“Los jefes de familia, padres o madres saben perfectamente cómo administrar su escaso recurso para llegar al fin de mes”, afirmó.
Sin embargo, explicó que muchas decisiones sobre qué productos dejar de comprar se toman incluso antes de que comience el mes.
“Cuando aquellas familias tienen escasos recursos, saben de antemano que no van a poder comprar carne, que van a faltar elementos para el desayuno nutricional de su hijo, que no va a tener cereal, que no va a tener yogur”, señaló.
Según el dirigente, cuando el dinero resulta insuficiente, algunos hogares deben recurrir a familiares y amigos para afrontar gastos cotidianos.
“Lo poco que está se estira, se multiplica, eso hacen las familia todos los meses”, expresó.
Y remarcó la diferencia entre administrar recursos escasos y contar con ingresos suficientes para vivir:
“Técnicamente la gente sabe cómo hacer para sobrevivir hasta el fin del mes, que no es lo mismo que vivir dignamente”.
En ese contexto, Romero cuestionó el tono utilizado por Milei al referirse a las dificultades económicas de la población y sostuvo que los indicadores relevados por la institución muestran un deterioro de las condiciones de vida.
El endeudamiento de las familias va más allá de las tarjetas de crédito
Otro de los puntos que abordó Romero fue el crecimiento de las deudas de los hogares.
El secretario del Centro de Almaceneros advirtió que los registros financieros oficiales no necesariamente reflejan todas las obligaciones económicas que acumulan las familias.
“Fuera del sistema, tenés deuda de préstamo, deuda de colegio, deuda de obra social prepaga, prestamista, deuda de alquileres, despensa, esas deudas no van a figurar en el Banco Central”, explicó.
En ese sentido, señaló que muchas personas recurren al fiado en los comercios barriales cuando no pueden afrontar sus compras con sus ingresos habituales o con tarjetas de crédito.
Esta modalidad de financiamiento, que permite llevar productos y pagarlos posteriormente, también comenzó a generar dificultades para los comerciantes.
Según las cifras difundidas por Romero, el fiado presenta una morosidad del 28% y una incobrabilidad del 19%.
El dirigente vinculó esos indicadores con el deterioro del poder de compra de las familias y con las dificultades de los negocios para recuperar el dinero correspondiente a las ventas realizadas.
Cerraron 32 comercios en Córdoba capital durante septiembre
La caída de las ventas, los gastos fijos y los problemas para cobrar las compras fiadas forman parte de las principales dificultades que enfrentan los almacenes y otros negocios de cercanía.
Romero informó que en septiembre se registró el cierre de 32 unidades comerciales en Córdoba capital.
Aclaró que esa cifra corresponde únicamente a la ciudad y que la institución trabaja en un relevamiento territorial para conocer la situación en el resto de la provincia.
También señaló que las dificultades afectan tanto a los barrios periféricos de la Capital como a distintas localidades cordobesas.
“Cierre de comercio porque la actividad se ha vuelto inviable, altos costos fijos, caída de ventas abruptas, deudas en esta modalidad de financiamiento donde la gente recurre al fiado y la tarjeta de crédito”, describió.
El dirigente explicó que algunos propietarios intentaron sostener sus negocios utilizando ahorros o recursos personales, pese a que la actividad acumulaba pérdidas.
“Algunos tenían alguna expectativa y le ponían dinero encima a su actividad, pero era sabido que estaba generando mes a mes un quebranto. Ese quebranto llegó al límite, entonces lo pusieron a la venta; algunos pudieron venderlo, muy pocos, y otros alquilarlo”, relató.
El Centro de Almaceneros trabaja con la Provincia para buscar soluciones
Ante este escenario, el Centro de Almaceneros de Córdoba comenzó a desarrollar herramientas destinadas a acompañar a los comerciantes.
Romero explicó que la entidad organiza talleres de capacitación y prepara un manual con recomendaciones para administrar negocios en un contexto de dificultades económicas.
Sin embargo, reconoció que la velocidad con la que se deteriora la actividad comercial complica la aplicación de esas estrategias.
“Tenemos un manual que vamos a lanzar próximo, pero lamentablemente la realidad va mucho más rápido que las estrategias”, afirmó.
Además, confirmó que la institución inició conversaciones con la Secretaría de Comercio del Gobierno de Córdoba para evaluar posibles medidas de asistencia al sector.
“Esperemos que se tomen medidas de algún tipo, de alguna manera”, expresó.
Romero también manifestó preocupación por las perspectivas de recuperación de los comercios y las posibilidades de frenar nuevos cierres.
“Venimos trabajando desde ayer con la Secretaría de Comercio del Gobierno de la provincia para ver de qué manera se puede paliar la situación, pero es muy difícil en un contexto nacional con un modelo económico que lamentablemente tiende a no mejorar, a no cambiar”, concluyó.