La economía argentina registró una caída interanual del 1,7% en agosto de 2026 y apenas creció un 0,1% respecto de julio, según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) publicado por el Indec. Los resultados confirmaron el estancamiento de la actividad y aumentaron las posibilidades de que el país ingrese en una recesión técnica.
Con este desempeño, el crecimiento acumulado durante los primeros ocho meses del año se redujo al 1,2%, medio punto porcentual por debajo del registro que se había alcanzado hasta julio.
La actividad económica acumuló así dos meses consecutivos de caídas interanuales, en un escenario marcado por el retroceso de la industria manufacturera y el comercio.
El organismo estadístico también corrigió los datos correspondientes a julio. La contracción mensual pasó del 2,9% al 2,8%, mientras que la baja frente al mismo mes de 2025 se amplió del 1,4% al 1,5%.
De esta manera, el leve crecimiento de agosto resultó insuficiente para compensar la caída anterior.
Según las estimaciones mencionadas por los economistas, la actividad debería crecer un 8,6% en septiembre para evitar que el tercer trimestre termine en terreno negativo y se configure una recesión técnica, definida como dos trimestres consecutivos de contracción.
Industria y comercio, entre los sectores más afectados
El informe del Indec mostró que 10 de las 15 actividades económicas registraron caídas interanuales.
La industria manufacturera retrocedió un 3,2%, mientras que el comercio mayorista, minorista y las reparaciones disminuyeron un 3,5%.
Entre ambos sectores explicaron una incidencia negativa de 0,9 puntos porcentuales sobre el resultado general.
También se registraron bajas en otras actividades:
- Pesca: -15,7%.
- Intermediación financiera: -3,8%.
- Transporte y comunicaciones: -2,9%.
- Construcción: -2,5%.
- Agricultura, ganadería, caza y silvicultura: -1%.
En contraste, la explotación de minas y canteras encabezó los resultados positivos, con un crecimiento interanual del 11,1%.
Le siguieron electricidad, gas y agua, con un aumento del 4,3%, y hoteles y restaurantes, con una mejora del 3,1%.
Estas tres actividades aportaron en conjunto 0,6 puntos porcentuales al indicador general.
También crecieron los servicios sociales y de salud (0,6%) y las actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (0,4%).
Caputo destacó la estabilidad del indicador de tendencia
Tras la publicación de los datos, el ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que el indicador de tendencia-ciclo se mantuvo sin cambios respecto del mes anterior.
“El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) creció 0,1% mensual en la serie desestacionalizada en agosto, en tanto el indicador tendencia-ciclo no presentó variaciones en relación a julio. Con esta dinámica, el indicador tendencia-ciclo se ubicó 6,6% por encima del nivel de diciembre de 2023”, publicó en X.
Sin embargo, la serie revisada del Indec mostró que la tendencia-ciclo permanece sin variaciones desde abril, lo que refleja la falta de avances sostenidos en la actividad.
La evolución mensual también mostró fuertes oscilaciones durante 2026. Después de crecer un 2,7% en marzo, la economía cayó un 1,4% en abril y un 0,6% en mayo. En junio repuntó un 0,3%, pero volvió a contraerse un 2,8% en julio.
Los economistas advierten por una posible recesión
El economista Sebastián Menescaldi, de EcoGo, consideró que los resultados obligan a revisar las proyecciones económicas.
“El dato de agosto muestra que la caída de julio no fue un episodio tan excepcional”, señaló.
Y agregó: “La actividad prácticamente no se recuperó y se mantuvo en un nivel bajo. Esto obliga a revisar hacia abajo las previsiones de crecimiento”.
Menescaldi advirtió que, para evitar una nueva contracción trimestral, septiembre debería registrar un crecimiento extraordinario cercano al 9%.
Entre los factores que podrían explicar la debilidad económica mencionó las restricciones energéticas y las perspectivas de una cosecha menos favorable que la anterior, particularmente en el trigo.
Por su parte, Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos, señaló que la industria y el comercio explicaron buena parte del resultado negativo.
También indicó que la caída desestacionalizada del 17% en la pesca pudo haber influido sobre el indicador mensual.
Aunque proyectó una recuperación importante en septiembre y una posible mejora en octubre, consideró probable que se acumulen dos trimestres consecutivos de contracción.
Las proyecciones de crecimiento para 2026
El economista Lorenzo Sigaut Gravina, de Equilibra, también cuestionó la falta de recuperación.
“Incluso tomando la tendencia ciclo del EMAE, el PBI de la Argentina está planchado”, sostuvo.
Además, estimó que el crecimiento promedio anual podría ubicarse en el 1% o menos durante 2026, pese al desempeño positivo de la minería, la energía y la agroindustria.
En la misma línea, Paloma Quadrana, de Abeceb, remarcó que la actividad económica no consiguió recuperar lo perdido en julio.
“Con estos datos, la economía se ubica en niveles similares a los de marzo de 2025”, afirmó.
La especialista destacó las diferencias entre las actividades vinculadas con las exportaciones y aquellas que dependen principalmente del consumo interno.
“Los sectores dinámicos (energía y minería) sostienen parte de la actividad, pero no logran compensar la caída de los vinculados al mercado interno, que explican la mayor parte de la contracción”, explicó.
Quadrana atribuyó el crecimiento de la minería a la producción de petróleo y gas en Vaca Muerta y a la actividad metalífera. En cambio, relacionó el retroceso del comercio con el deterioro del consumo y la caída industrial con la adaptación del sector a un mercado más integrado al mundo.
Con los resultados de agosto, la evolución de septiembre será determinante para establecer si la economía argentina acumuló dos trimestres consecutivos de caída, mientras las proyecciones de crecimiento anual continúan bajo revisión.