Elon Musk cumplió, con nueve años de retraso, una de sus promesas más esperadas. Este jueves en las instalaciones de pruebas de cohetes de SpaceX en McGregor, Texas, el CEO de Tesla presentó oficialmente la segunda generación del Roadster en un evento transmitido en vivo ante más de 200.000 espectadores en X, con una demostración que dejó a todos con la boca abierta: el deportivo eléctrico se elevó sobre la superficie, realizó giros en el aire y saltó sobre una fila de vehículos Tesla antes de aterrizar de manera controlada.
La tecnología detrás del espectáculo es una colaboración con SpaceX. El Roadster incorpora un sistema de propulsores de gas frío colocados alrededor del perímetro del vehículo, combinados con un sistema de succión y ventilación multimodo que le permite levitar por segundos y mantener estabilidad durante las maniobras. Musk eligió hacer la demostración con público presencial precisamente para que nadie pudiera acusarlo de usar imágenes generadas por inteligencia artificial: “Acaban de presenciar historia. Los autos voladores ahora son reales”, afirmó el empresario durante el evento.
Más allá del vuelo, el Roadster también impresionó por su aceleración: de 0 a 60 millas por hora en apenas 0.81 segundos, lo que lo posiciona como el auto de producción más rápido de la historia. Sin embargo, Musk aclaró que las capacidades aéreas estarán reservadas para la variante más extrema con el paquete SpaceX, fabricada con materiales ultraligeros como titanio, magnesio y fibra de carbono. Las entregas de esta versión están proyectadas para 2028.