Estados Unidos reconoció que sigue con atención el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional, una iniciativa que contempla sanciones a empresas vinculadas con la explotación de recursos en las Islas Malvinas, incluidas compañías norteamericanas.
La posición fue expresada por el vicesecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, durante una conferencia de prensa en el Palacio San Martín, que compartió con el canciller argentino, Pablo Quirno.
En el encuentro también surgieron diferencias relacionadas con el futuro del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas (ONU), organismo en el que Argentina sostiene su reclamo de soberanía sobre las islas.
Pese a estos puntos de discusión, Landau destacó la relación bilateral y aseguró: “No hay otro país en todo el mundo con el cual estemos tan alineados”.
Qué dijo Estados Unidos sobre las posibles sanciones a empresas
Consultado por el alcance del proyecto argentino, Landau evitó cuestionar directamente la facultad del país para establecer su propia legislación.
Sin embargo, dejó en claro que el Gobierno de Donald Trump presta atención a las consecuencias que la iniciativa podría tener para las compañías estadounidenses.
“Las leyes de la nación argentina es cuestión para las autoridades de la nación argentina”, sostuvo.
Luego agregó: “Nosotros estamos, obviamente, viendo con interés los intereses de nuestras empresas. Es natural que cualquier país se preocupa por eso”.
La Ley de Defensa de la Soberanía Nacional contempla la posibilidad de aplicar sanciones a empresas que participen en actividades de explotación de recursos en las Islas Malvinas.
De esta manera, el proyecto introduce un punto de atención en la relación con Washington, debido a que sus disposiciones podrían alcanzar a firmas de ese país.
La posible eliminación del Comité de Descolonización de la ONU
Otro de los temas abordados durante la conferencia fue la propuesta de modificar la estructura de Naciones Unidas, que podría incluir la desaparición del Comité Especial de Descolonización, conocido como C-24.
Se trata de un organismo relevante para la posición diplomática argentina, ya que constituye uno de los ámbitos internacionales donde el país sostiene su reclamo de soberanía frente al Reino Unido desde 1965.
Landau explicó que la administración Trump impulsa una reforma general de la ONU y cuestionó el funcionamiento de algunos de sus comités.
Según el funcionario estadounidense, existen organismos que “a través de los años no han hecho casi nada”.
También criticó al C-24 por considerar que “ha tomado posiciones bastante radicales en ciertos temas contra Estados Unidos en cuestión de Puerto Rico y otros temas”.
En ese contexto, pidió que la discusión sobre la estructura de Naciones Unidas no sea interpretada como una posición específica contra el reclamo argentino.
“Espero que aquí en Argentina no se confunda un proyecto de reforma, de agilizar la operación de Naciones Unidas, con un tema en particular sustantivo”, expresó.
Quirno aseguró que el reclamo por Malvinas es “innegociable”
Frente a las declaraciones del representante estadounidense, el canciller Pablo Quirno reafirmó la posición argentina sobre la soberanía de las Islas Malvinas.
El funcionario calificó el reclamo como “innegociable” y sostuvo que una eventual eliminación del Comité de Descolonización no modificaría esa postura.
Según afirmó, la desaparición del organismo “no tiene ningún tipo de mella” en la posición argentina.
De todos modos, reconoció la importancia del C-24 como espacio diplomático, debido a que allí Argentina presenta anualmente su reclamo sobre las islas.
Las declaraciones de ambos funcionarios dejaron planteados dos asuntos sensibles dentro de la relación bilateral: la protección de los intereses de las empresas estadounidenses y el futuro de uno de los principales ámbitos internacionales donde Argentina sostiene la causa Malvinas.