La interna del peronismo comenzó a intensificarse de cara a las elecciones presidenciales de 2027, con Axel Kicillof decidido a fortalecer su armado político y un sector del kirchnerismo que busca conservar influencia sobre la definición de las próximas candidaturas. En ese escenario, los movimientos de Cristina Kirchner y Sergio Massa volvieron a poner en evidencia las diferencias dentro del principal espacio opositor a Javier Milei.
Los actos separados por el Día de la Lealtad peronista dejaron expuesta esa disputa. Mientras Kicillof encabezó una actividad en La Matanza, dirigentes de La Cámpora y referentes cercanos a la expresidenta se concentraron frente a su domicilio, en San José 1111, donde cumple prisión domiciliaria.
A la tensión se sumó una visita de Massa a Cristina Kirchner y la difusión de una encuesta de una consultora vinculada al kirchnerismo que ubicó la imagen de la exmandataria por encima de la del gobernador bonaerense.
Según informó Clarín, en el entorno de Kicillof interpretan estos movimientos como intentos de condicionar su eventual candidatura presidencial. Sin embargo, el mandatario mantiene su estrategia de construcción política y busca ampliar sus vínculos con dirigentes que no pertenecen a su espacio.
Kicillof reunió a intendentes de distintos sectores del PJ
El gobernador bonaerense encabezó su acto por el Día de la Lealtad en La Matanza, acompañado por el intendente Fernando Espinoza, la vicegobernadora Verónica Magario, funcionarios provinciales, legisladores y referentes del Movimiento Derecho al Futuro (MDF).
La convocatoria también reunió a jefes comunales cercanos a Cristina Kirchner, un dato que desde el entorno del gobernador interpretaron como una señal favorable para su construcción política.
Entre los asistentes estuvieron Federico Otermín, Mariel Fernández, Gastón Granados, Marisa Fassi, Nicolás Mantegazza y Leonardo Nardini.
Los cinco primeros integran un grupo de intendentes que mantiene vínculos con distintos sectores del peronismo. Después de participar en el encuentro de La Matanza, también asistieron a la concentración frente al domicilio de Cristina Kirchner.
Nardini, por su parte, trabaja en el armado presidencial del exgobernador sanjuanino Sergio Uñac.
La participación de estos dirigentes en ambas actividades fue presentada como un intento de evitar que las diferencias internas se profundicen.
“Más allá de no definir todavía en quién debe ser el candidato, porque para eso todavía falta, la idea es bajarle el tono a una confrontación que no tiene demasiado sentido”, explicó uno de los intendentes consultados.
También participaron del encuentro encabezado por Kicillof Julio Zamora, enfrentado políticamente con Massa en Tigre, y Juan Zabaleta, distanciado de La Cámpora.
Cristina Kirchner y Massa, en el centro de las negociaciones
Uno de los movimientos que generó mayor atención fue la reunión que Sergio Massa mantuvo con Cristina Kirchner antes del Día de la Lealtad.
El encuentro se produjo mientras distintos sectores del peronismo comenzaron a discutir quién debería encabezar una eventual propuesta presidencial para enfrentar a Milei.
En el kirchnerismo consideran que la expresidenta debe conservar un papel central en esas definiciones, incluso si no puede competir electoralmente.
La intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, expresó esa posición durante la semana previa.
“Si Cristina no puede ser candidata, vuelve a ganar Milei. Cristina es la única que puede frenar a Milei como lo hizo con Macri”, afirmó.
En paralelo, se difundió una encuesta elaborada por una consultora vinculada al kirchnerismo que mostró una valoración de Cristina Kirchner superior a la de Kicillof.
Los dirigentes cercanos a la expresidenta también esperan una resolución del Comité de Derechos Humanos de la ONU, prevista para fines de octubre o principios de noviembre. Sin embargo, reconocen las dificultades para que ese pronunciamiento tenga consecuencias sobre la situación judicial de Cristina Kirchner en la Argentina.
Mientras tanto, la exmandataria mantiene abiertas distintas alternativas dentro del peronismo y avala posibles postulaciones de Sergio Massa, Sergio Uñac y Gerardo Zamora.
El gobernador busca ampliar su armado político para 2027
Kicillof, por su parte, continúa con su construcción política y busca fortalecer vínculos con intendentes y dirigentes que no integran directamente el Movimiento Derecho al Futuro.
En esa estrategia se inscribe su reciente actividad con Juan Grabois en el barrio La Cava.
Desde el Gobierno bonaerense valoraron ese acercamiento, aunque aclararon que no representa necesariamente un respaldo de Grabois a una eventual candidatura presidencial ni su incorporación al espacio del gobernador.
“Como mínimo, lo que no quieren es estar enfrentados. Está claro que a la hora de definir quién le puede ganar a Milei el que hoy concentra más expectativa es Axel y los intendentes no son boludos. El que maneja el territorio llega un momento que necesita resolver”, sostuvo un integrante del gabinete provincial.
El gobernador también intenta evitar que su proyecto quede limitado a los dirigentes que actualmente integran su sector.
En La Plata consideran que la discusión central será determinar qué figura tiene mayores posibilidades de competir contra Milei en 2027, aunque reconocen que Cristina Kirchner conservará influencia sobre las decisiones del peronismo.
Las diferencias por el liderazgo y el papel de Cristina Kirchner
La división también quedó reflejada en las ausencias de dirigentes durante los actos del 17 de octubre.
Kicillof no participó de la concentración frente al domicilio de Cristina Kirchner, mientras que varios referentes de La Cámpora y dirigentes cercanos a la expresidenta tampoco asistieron al encuentro de La Matanza.
Desde el entorno del gobernador cuestionaron esas ausencias.
“Invitamos a todos. Los que no vinieron no se sentirán parte del PJ de la Provincia. Cada espacio tiene que hacerse cargo de sus decisiones”, señaló un integrante de su mesa política.
Durante su discurso, Kicillof volvió a cuestionar la condena judicial de Cristina Kirchner y aseguró que “está injustamente presa por defender nuestras banderas”.
Sin embargo, desde el sector de la expresidenta no interpretaron esas palabras como una señal de acercamiento.
“Lo hace para quedarse con los votos de ella, es parte del intento de hacer kirchnerismo sin Cristina”, cuestionaron.
En el entorno del gobernador rechazaron esa interpretación y sostuvieron que su proyecto no depende de una designación por parte de Cristina Kirchner o Massa.
“Axel no está esperando si ella o Sergio (Massa) lo eligen candidato. Lo que está planteando es la discusión por el liderazgo del peronismo y cómo podemos ampliar y dar señales de una nueva etapa”, afirmaron.
También reconocieron que la expresidenta tendrá peso cuando llegue el momento de definir las candidaturas.
“La pregunta es quién le puede ganar a Milei. Eso es lo que va a ordenar el tablero para adelante y lo que tiene una inercia difícil de frenar. Después, habrá que ver con qué capacidad de veto llega Cristina”, señalaron desde La Plata.
Con las elecciones de 2027 en el horizonte, Kicillof intenta consolidar su proyección nacional mientras el kirchnerismo y otros sectores del PJ buscan conservar capacidad de decisión. Por ahora, el peronismo mantiene abiertas distintas candidaturas y no existe un acuerdo sobre quién encabezará una eventual propuesta opositora.
Fuente: Clarín.