Escándalo en la Legislatura de Córdoba: el PJ dejó sin quórum la sesión y exige la licencia de Alejandra Ferrero
El oficialismo condicionó la continuidad de la actividad legislativa al apartamiento temporal de la dirigente radical por el caso de su exasesor Omar Ludueña, detenido e imputado por abuso sexual. Desde la oposición denunciaron una “extorsión democrática”.

La Legislatura de Córdoba quedó envuelta en una nueva disputa política luego de que el bloque oficialista se retirara del recinto y dejara sin quórum la sesión para exigir que la legisladora radical Alejandra Ferrero solicite una licencia. El conflicto está vinculado con la situación judicial de su exasesor Omar Ludueña, detenido e imputado en una causa por abuso sexual.
Desde el peronismo advirtieron que no retomarán la actividad legislativa ni abrirán instancias de diálogo hasta que Ferrero formalice su apartamiento temporal de la Unicameral.
La decisión provocó cuestionamientos de la oposición, que acusó al oficialismo de utilizar el funcionamiento de la Legislatura como una herramienta de presión política.
Uno de los dirigentes que rechazó la medida fue el legislador Gregorio Hernández Maqueda, quien calificó la situación como una “extorsión democrática”.
“Están planteando un golpe a la voluntad democrática del pueblo”, sostuvo.
Además, cuestionó que se interrumpa la actividad parlamentaria y remarcó que la Legislatura debe continuar funcionando para “nombrar jueces y solucionar problemas a los 4 millones de cordobeses”.
El caso Ludueña y el reclamo contra Ferrero
El conflicto tiene como antecedente la situación de Omar Ludueña, quien se desempeñó como asesor de Alejandra Ferrero y permanece detenido e imputado por abuso sexual.
El oficialismo exige que la legisladora radical se tome licencia y vinculó ese pedido con otros casos que generaron controversias dentro de la Unicameral.
En particular, la disputa se produce después de que sectores opositores reclamaran la renuncia del legislador Ramón Flores, involucrado en una investigación por delitos graves.
Desde el peronismo relacionaron ambos episodios para fundamentar su posición frente a Ferrero, mientras que la oposición cuestionó esa comparación.
Ferrero denunció una extorsión
Por su parte, Alejandra Ferrero rechazó las presiones para apartarse de su banca y sostuvo que enfrenta una situación de “extorsión”.
La legisladora también cuestionó que el oficialismo equipare su situación con otros casos investigados en la provincia y consideró que las comparaciones no corresponden.
El enfrentamiento dejó a la Legislatura sin quórum y abrió un nuevo conflicto sobre la continuidad de las sesiones. Por el momento, el oficialismo mantiene su exigencia de que Ferrero firme la licencia como condición para retomar la actividad parlamentaria.

