Superman contra Copperfield
Llaryora respondió con ironía a las propuestas de De Loredo y el oficialismo también cruzó a la conducción radical. Mientras tanto, una reunión reservada con Luis Juez sumó otro capítulo a una pelea por 2027 que ya se juega dentro y fuera del Panal.

En Córdoba, el peronismo aprendió que gobernar también exige mirar de cerca lo que ocurre en la vereda de enfrente. Martín Llaryora parece decidido a seguir esa receta: mientras pone la gestión en escena, observa cada movimiento opositor y aprovecha cualquier oportunidad para intervenir en la discusión.
Las señales se acumularon en los últimos días. El martes, Rodrigo de Loredo lanzó su candidatura a gobernador con críticas al Gobierno provincial y una batería de propuestas que encendió el debate: eliminar ministerios, subir los salarios estatales y bajar impuestos al mismo tiempo.
Llaryora no dejó pasar el planteo. El sábado, durante una visita a Adelia María, respondió sin nombrarlo y recurrió a la ironía: “Hay algunos que parecen Copperfield. Prometen aumentar salarios y bajar impuestos, pero mantener las obras. Eso es magia”, dijo, en alusión al ilusionista estadounidense David Copperfield.
La réplica no fue un hecho aislado. Antes, Facundo Torres, presidente del bloque oficialista en la Legislatura, había cuestionado al titular de la UCR, Matías Gvozdenovich, por proponer que una encuesta defina quién encabezará la fórmula opositora. “Querido Matías, hablás de internas, pero tu partido la resolvió en la Justicia”, escribió en redes sociales.
A esa secuencia se suma una reunión reservada entre Llaryora y Luis Juez, realizada hace un mes en Buenos Aires. Cuando el senador confirmó el encuentro, desde el Centro Cívico dejaron trascender que estaba muy molesto con Javier Milei y también con De Loredo. Además, aseguraron que analizaba competir por la Gobernación sin esperar un acuerdo con libertarios y radicales.
El oficialismo no se limita a observar. Busca influir en el armado opositor y evitar que los distintos espacios no peronistas confluyan en un frente competitivo. En el Centro Cívico escuchan, miden y, cuando encuentran la oportunidad, mueven una ficha. La disputa por 2027 ya empezó, aunque todavía falten meses para que se definan las candidaturas.

