Milei cuestionó con dureza a la ONU y llevó el reclamo por Malvinas a la Asamblea General
El Presidente afirmó que el organismo se alejó de sus principios fundacionales y apuntó contra su actuación en conflictos internacionales. También rechazó las licencias británicas para la explotación petrolera en el Atlántico Sur y reivindicó una defensa “pacífica, práctica y efectiva” de la soberanía.

El presidente Javier Milei cuestionó este miércoles el funcionamiento de las Naciones Unidas y volvió a plantear el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU.
El mandatario concentró una parte de su intervención en criticar la actuación del organismo internacional y sostuvo que se alejó de los principios con los que fue creado. En ese marco, utilizó la situación del Atlántico Sur como uno de los ejemplos para fundamentar sus cuestionamientos.
“Siempre es preferible decir una verdad incómoda” por sobre “una mentira confortable”, expresó Milei al comenzar su exposición.
El Presidente afirmó que el “pacto sagrado” de Naciones Unidas con el mundo “en los hechos se rompió” y lanzó una de sus críticas más fuertes contra la institución.
Sostuvo que la ONU “se convirtió en una organización inútil que solo sirve para alimentar a una casta de parásitos fatalmente arrogantes, disfrazados de burócratas bien intencionados”.
También cuestionó el funcionamiento de los organismos destinados a garantizar la seguridad colectiva y los derechos humanos. Según afirmó, “fracasaron en la tarea y en su lugar permitieron el caos, la violencia y el terrorismo internacional”.
Milei llevó el reclamo por Malvinas a la ONU
El Presidente dedicó parte de su discurso al conflicto de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
Milei acusó a Naciones Unidas de haber “decidido mirar para el otro lado” frente a la situación del Atlántico Sur y reivindicó la posición argentina.
“Malvinas es para nosotros una causa nacional. Repito, Malvinas es para nosotros una causa nacional y es también una prueba de la distancia que puede existir entre las palabras de las instituciones internacionales y la realidad sobre la que pretenden actuar”, manifestó.
El mandatario también hizo referencia a la Resolución 3149 de la Asamblea General, aprobada hace 50 años, y cuestionó que no se haya impedido la introducción de modificaciones unilaterales mientras permanece abierta la disputa.
El cuestionamiento por la explotación petrolera
En ese contexto, Milei apuntó contra las operaciones hidrocarburíferas desarrolladas bajo licencias británicas.
“Hoy el proyecto Sea Lion avanza hacia la extracción de petróleo en la plataforma continental Argentina, correspondiente a la cuenca Malvina, mediante licencias británicas que la Argentina rechaza por ilegales e ilegítimas”, sostuvo.
El Presidente señaló que Argentina considera ilícitas las acciones no autorizadas por el país y las vinculó con el Derecho Internacional, la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar y la legislación argentina.
“¿De qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar en sentido contrario y esa resolución queda acta en los archivos, pero impotentes frente a la realidad?”, planteó.
Milei sostuvo además que a las resoluciones internacionales “les falta que tengan consecuencias” y afirmó que un organismo que no consigue hacer pesar sus decisiones sobre los hechos pierde autoridad.
Una defensa “pacífica, práctica y efectiva”
Durante su exposición, Milei repasó las medidas jurídicas y legislativas adoptadas frente a la explotación de recursos en el Atlántico Sur y rechazó el criterio británico de autodeterminación respecto de las islas.
En ese tramo de su intervención también ratificó el alineamiento de su Gobierno con Occidente y cuestionó las políticas sanitarias globales, a las que calificó como un “experimento de control social”.
Al referirse nuevamente a Malvinas, el Presidente diferenció la estrategia de su administración de la adoptada por gobiernos anteriores.
“Durante demasiado tiempo, los gobiernos argentinos optaron por una defensa discursiva. Nosotros elegimos una defensa pacífica, práctica y efectiva”, afirmó.
De esta manera, Milei combinó ante la Asamblea General sus críticas al funcionamiento de Naciones Unidas con la ratificación del reclamo argentino por la soberanía sobre las Islas Malvinas y los espacios marítimos circundantes.

