Passerini acusó a Juez de recibir apoyo de empresarios vinculados a la noche ilegal de Córdoba
El intendente sostuvo que sectores ligados a la actividad nocturna irregular financiaron la campaña del exintendente y afirmó que la actual gestión busca desarmar estructuras de corrupción dentro del municipio.

El intendente de Córdoba, Daniel Passerini, apuntó contra el senador nacional Luis Juez y aseguró que empresarios vinculados a la actividad nocturna ilegal financiaron su campaña electoral cuando llegó a la Municipalidad. Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista concedida a Canal 10 y Radio Universidad, en el marco de las repercusiones por el femicidio de Agostina Vega.
"Los empresarios de la parte más oscura de la noche de Córdoba financiaron esa campaña y lo dijeron públicamente. Tomaron el control de muchas decisiones", afirmó Passerini. El jefe comunal sostuvo además que existe una estructura de corrupción instalada desde hace años dentro del municipio y aseguró que su gestión trabaja para desmantelarla. "Estoy convencido de que es mi responsabilidad terminar con toda la mugre que hay en la Municipalidad", señaló.
Durante la entrevista, Passerini vinculó el origen del problema con la gestión de Juez al frente del Palacio 6 de Julio entre 2003 y 2007. Según indicó, gran parte de los empleados y funcionarios que fueron exonerados durante los últimos años ingresaron al municipio en ese período. "Llevó años instalar una estructura de poder oscuro en la Municipalidad de Córdoba y obviamente está llevando tiempo desmontarla", sostuvo.
El intendente también hizo referencia al caso del boliche Wachitas, donde recordó que la habilitación fue firmada por un inspector que posteriormente fue exonerado por la actual gestión. Además, defendió el trabajo del Ente de Fiscalización y Habilitaciones y respaldó a su presidente, Ezequiel Hormaeche Actis, quien, según relató, recibió amenazas durante distintos procedimientos de control.
Por último, Passerini rechazó los pedidos para eliminar ese organismo y aseguró que la solución pasa por fortalecer los controles. "Lo peor que podemos hacer ahora es detenernos. Tenemos una decisión irreversible de ir para adelante", concluyó.

