Escándalo en la Legislatura: el PJ cruzó a Ferrero por el caso Ludueña y se retiró antes de su respuesta
Facundo Torres y Leonardo Limia acusaron al radicalismo de utilizar una “doble vara” tras la salida de Cañito Flores. Luego, el oficialismo abandonó el recinto y dejó la sesión sin quorum. La legisladora respondió por redes y calificó la maniobra de “cobarde”.

La tensión entre el oficialismo provincial y la UCR escaló este martes en la Legislatura de Córdoba, donde el PJ apuntó contra Alejandra Ferrero por el caso de su asesor Omar Manuel Ludueña y buscó establecer una comparación con la situación que derivó en la salida de Ramón “Cañito” Flores.
Los legisladores Facundo Torres y Leonardo Limia encabezaron la ofensiva contra la radical y acusaron a su espacio de aplicar una “doble vara” frente a ambos episodios. Después de sus intervenciones, la bancada de Hacemos Unidos por Córdoba se retiró del recinto y dejó la sesión sin quorum, por lo que Ferrero no pudo utilizar los cinco minutos que tenía previstos para responder mediante una cuestión de privilegio.
La disputa llegó al recinto después de varios días de cruces por los casos de asesores con antecedentes judiciales y personas detenidas vinculadas con despachos legislativos.
El oficialismo intentó reconsiderar dos iniciativas relacionadas con Ferrero, pero la oposición no aportó los dos tercios necesarios para habilitar su tratamiento sobre tablas.
Torres y Limia contaron entonces con cinco minutos cada uno para fundamentar sus planteos.
Torres acusó a la UCR de aplicar una “doble vara”
El jefe del bloque oficialista, Facundo Torres, cuestionó la actuación de Ferrero y del diputado Rodrigo de Loredo durante la controversia que terminó con la salida de Flores de la Legislatura.
Torres acusó a ambos dirigentes de haber “carancheado” políticamente con aquel episodio.
“Mientras ellos nos señalaban como lo peor y como el ‘aguantadero de delincuentes’ de la política cordobesa, tenían una situación similar o peor a la de Flores”, expresó.
El legislador puso el foco sobre Ludueña, empleado de planta permanente que estaba asignado al despacho de Ferrero, y cuestionó el tiempo que, según su planteo, demoró el radicalismo en denunciar su situación.
“Durante todos esos días tuvieron la caradurez de apuntarnos con el dedo mientras ellos ocultaban bajo la alfombra una situación similar o peor”, afirmó.
Torres profundizó sus críticas y advirtió: “Esa doble vara, ese cinismo, esa hipocresía y esa caradurez de los dirigentes radicales no va a ser tolerada por este bloque”.
Limia pidió que Ferrero continúe apartada
Leonardo Limia también cuestionó la posición del radicalismo y planteó que Ferrero no debería haber retomado sus funciones legislativas.
“Necesitamos ser congruentes. Necesitamos no tener dos varas para la política”, señaló.
El legislador sostuvo que “la UCR se convirtió en jueza moral” de Flores y del bloque oficialista y utilizó como argumento la situación judicial de Ludueña.
“Si Ferrero y la UCR entendieron que Flores debía apartarse, renunciar y ser excluido por tener un empleado imputado y detenido, hoy esa misma legisladora tiene un empleado de su oficina también imputado y detenido por abuso sexual agravado”, afirmó.
A través de su proyecto, Limia planteó que Ferrero debería mantenerse apartada de la actividad parlamentaria hasta que se esclarezcan las circunstancias relacionadas con Ludueña.
También pidió conocer cuándo tomó conocimiento de la denuncia contra el asesor.
Ferrero había solicitado inicialmente una licencia por un mes, aunque finalmente permaneció apartada durante nueve días. Después retomó su actividad en comisiones y este martes volvió a ocupar su banca durante las dos sesiones.
El PJ también puso el foco sobre De Loredo
Hacemos Unidos por Córdoba presentó además un pedido de informes para reconstruir la trayectoria administrativa de Ludueña dentro de la Legislatura.
El oficialismo busca conocer cuándo ingresó, bajo qué modalidad fue contratado, quién solicitó su incorporación, las modificaciones posteriores de su situación laboral y los despachos a los que estuvo asignado.
Según el proyecto presentado por el PJ, Ludueña ingresó en 2011 a pedido del bloque de la UCR y posteriormente pasó a planta permanente por requerimiento del entonces legislador Rodrigo de Loredo.
Desde 2024, de acuerdo con los registros mencionados por el oficialismo, estaba afectado al despacho de Ferrero.
De esa manera, la disputa dejó de concentrarse exclusivamente en la legisladora radical y alcanzó también a De Loredo, quien había impulsado cuestionamientos contra el oficialismo por el caso Flores y un pedido de juicio político contra la vicegobernadora Myrian Prunotto.
El oficialismo se retiró y Ferrero respondió por redes
Después de las intervenciones de Torres y Limia, los legisladores oficialistas abandonaron el recinto y la sesión quedó sin quorum.
Ferrero no pudo realizar entonces la cuestión de privilegio que tenía prevista para responder a los cuestionamientos.
La legisladora utilizó posteriormente sus redes sociales para contestar y calificó de “cobardes” a los integrantes del oficialismo.
“El mismo día en que rinden homenaje a la Convención Constituyente, abandonan el recinto para impedirme hablar y defenderme”, manifestó.
Ferrero sostuvo que la maniobra buscó “silenciarla” y rechazó la comparación entre los casos de Flores y Ludueña.
Según la radical, se trató de una “falsa equiparación”. Además, afirmó que el oficialismo permitió que “asesores condenados continuaran en funciones”, mientras que la UCR “actuó de inmediato” y recurrió a la Justicia.
“No podrán silenciarme”, afirmó Ferrero, quien ratificó que continuará reclamando “transparencia” y pronunciándose “frente a la corrupción”.
El cruce se produjo después de una sesión especial por el 25° aniversario de la última Convención Constituyente de Córdoba. Tras esa actividad, la sesión ordinaria volvió a concentrar la disputa política entre el PJ y el radicalismo alrededor de los casos Flores y Ludueña.
Fuente: Perfil Cordoba

