Almaceneros alertan por subas de hasta 10% y buscan sostener ventas con marcas pyme
Fernando Savore advirtió que las nuevas listas de precios golpean a productos básicos como alimentos, café y lácteos. Frente a la caída del consumo, los comercios de barrio rechazan aumentos y salen a buscar ofertas en mayoristas.

Los almaceneros comenzaron agosto con preocupación por la llegada de nuevas listas de precios con aumentos de entre el 5% y el 10% en productos básicos de consumo masivo.
Fernando Savore, presidente de la Confederación General Almacenera Nacional, advirtió en La Voz En Vivo que los comercios de cercanía enfrentan una nueva presión de costos, pese a las proyecciones de desaceleración inflacionaria.
Según explicó, algunas empresas proveedoras enviaron incrementos que vuelven a tensionar la venta diaria en los barrios, en un contexto de consumo retraído y fuerte búsqueda de precios por parte de los clientes.
Uno de los casos señalados fue el de una firma líder de alimentos, con productos que van desde fideos hasta galletitas, que aplicó una suba del 10% para este mes. En el rubro café, los aumentos se ubicaron entre el 5% y el 10%.
El impacto en lácteos y alimentos
Savore también marcó el caso de los lácteos, donde los incrementos se vienen acumulando mes a mes.
“Lácteos tiene un récord porque aumentó un 2,5 en enero, un 2,7 en febrero, un 3% en marzo, un 4% y ahora un 3%”, explicó durante la entrevista.
Para los almaceneros, esos ajustes chocan con la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores y dificultan la rotación de la mercadería.
En ese escenario, muchas primeras marcas empiezan a quedar relegadas en la góndola frente a productos de empresas pequeñas y medianas.
La apuesta por marcas pyme
Ante los nuevos valores de las grandes compañías, los comercios de barrio refuerzan la venta de marcas pyme, que en algunos casos muestran diferencias de precios de hasta el 200% frente a las líderes.
“Un pan lactal de primera marca vale 6.000 pesos de 600 gramos y un pyme vale 3.000. Una gaseosa de primera marca vale casi 6.000 y una gaseosa pyme vale 2.000”, ejemplificó Savore.
Según el dirigente, las pymes suelen tener mayor capacidad de adaptación hacia la segunda mitad del mes, cuando el consumo se frena. En esos casos, aplican bonificaciones que los almaceneros trasladan al precio final para sostener las ventas.
La decisión de no convalidar aumentos
Savore sostuvo que muchos comerciantes optan directamente por no comprar cuando consideran que las listas llegan con subas excesivas.
“No le compramos. Lo que hacés es no hacer pedido”, afirmó.
El dirigente explicó que, en esos casos, los almaceneros prefieren vender el stock disponible antes que convalidar precios que luego no pueden trasladar al mostrador.
Para sostener la competitividad, los comerciantes recorren mayoristas en busca de ofertas puntuales y comparten información en grupos de WhatsApp.
“Es momento para que el almacenero no tenga tiempo de dormir la siesta; al mediodía hay que salir a recorrer precios”, señaló el titular de la Confederación.
El comercio de cercanía resiste con “compra hormiga”
A pesar de la caída del consumo, Savore remarcó que los almacenes de barrio logran sostenerse por la compra diaria de pocos productos.
Ese comportamiento, conocido como “compra hormiga”, mantiene el movimiento en los comercios de cercanía, aunque con tickets más chicos.
“Somos difíciles de combatir. El almacén es de toda la historia; vinieron los mercados orientales, los autoservicios, pero seguimos estando”, afirmó.
El dirigente también señaló que, a diferencia de otros rubros como los kioscos, muchos almacenes lograron adaptarse con el uso de redes sociales, herramientas digitales e incluso inteligencia artificial para mejorar la gestión del negocio.

