De Loredo controla la UCR de Córdoba y se planta ante Bornoroni y Juez
El fallo que dejó afuera a Más Radicalismo despejó la interna partidaria y consolidó a Generación X como única lista en pie. Con el partido bajo su conducción, el diputado buscará negociar la estrategia opositora de 2027 desde una posición de fuerza.

Rodrigo de Loredo consolidó su control sobre la UCR de Córdoba después de que la Justicia Federal ratificara la resolución de la Junta Electoral partidaria que dejó afuera a Más Radicalismo, el sector de Juan Jure y Ramón Mestre.
El fallo del juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja dejó a Generación X, encabezada por Matías Gvozdenovich, como única lista en pie para la interna radical. Con ese escenario, el espacio alineado con De Loredo se quedó con la conducción del partido en la provincia.
En el entorno del diputado leen la resolución más allá de la disputa judicial. Para ese sector, el fallo confirma el control partidario, el peso territorial de los intendentes radicales y una posición de fuerza para discutir la estrategia opositora rumbo a 2027.
“Hay un control del partido, digamos, que todo fue fuego de artificio de la minoría, pero el control del partido está”, señaló una voz cercana al exdiputado nacional.
La señal hacia Bornoroni y Juez
Con la interna radical despejada, De Loredo buscará cambiar el eje de la discusión política.
El objetivo ahora será trasladar el control de la UCR al terreno de la negociación electoral con Gabriel Bornoroni, referente de La Libertad Avanza en Córdoba, y Luis Juez, líder del Frente Cívico.
Ambos aparecen como potenciales socios en una futura alianza no peronista para competir en las elecciones provinciales de 2027.
Desde el deloredismo remarcan que la UCR conserva una estructura territorial que los otros espacios no tienen.
“Los otros tendrán otras virtudes, pero el despliegue que tiene este partido no lo tienen los otros”, remarcó la misma fuente.
El peso territorial de la UCR
La lectura política del sector es que De Loredo no sólo retuvo el control de la UCR pese a la injerencia que atribuyen al peronismo de Martín Llaryora en la interna.
También consideran que ese dominio partidario debe convertirse en capacidad de negociación para definir la política de alianzas y la estrategia electoral de 2027.
En ese esquema, el rol de los intendentes radicales aparece como uno de los principales activos del espacio.
El próximo Congreso partidario será una instancia clave para ordenar esa discusión, en un escenario interno que ahora quedó con fuerte dominio del sector alineado con De Loredo.
La disputa opositora en Córdoba entrará así en una nueva etapa: con la UCR bajo control, De Loredo intentará sentarse a negociar con Bornoroni y Juez desde una posición fortalecida.

