Estados Unidos aplicará aranceles del 10% a la Argentina por controles sobre trabajo forzado
La medida alcanza a 60 países y reemplazará los gravámenes temporales que vencen este viernes. Washington argumentó fallas en la aplicación de prohibiciones contra bienes producidos mediante trabajo forzado.

Estados Unidos aplicará desde este viernes nuevos aranceles a productos importados desde 60 países, entre ellos la Argentina, por presuntos incumplimientos en la aplicación de medidas contra bienes producidos mediante trabajo forzado.
La medida fue anunciada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos y reemplazará el esquema temporal de gravámenes implementado a comienzos de año por el presidente Donald Trump.
Las nuevas tarifas partirán del 10% y podrán alcanzar el 12,5%, según la situación de cada país frente a las prohibiciones vinculadas con el trabajo forzado.
Qué pasa con la Argentina
La Argentina quedó incluida dentro del grupo de países alcanzados por una tarifa del 10%.
Según el USTR, ese nivel corresponde a economías que cuentan con alguna prohibición contra la importación de bienes producidos con trabajo forzado, que asumieron compromisos para implementar controles mediante acuerdos comerciales o que poseen sistemas parciales para impedir el ingreso de productos vinculados con esa práctica.
En esa misma categoría también figuran Bangladesh, Camboya, Canadá, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, India, Indonesia, Jordania, Malasia, México, Pakistán, Sri Lanka, Trinidad y Tobago y Reino Unido.
El argumento de Estados Unidos
La Oficina del Representante Comercial indicó que la decisión surge de investigaciones sobre la falta de aplicación efectiva de prohibiciones contra bienes elaborados mediante trabajo forzado.
Los países incluidos en la medida concentran cerca del 99,4% de las importaciones estadounidenses.
“El 2 de junio de 2026, el Representante Comercial de Estados Unidos determinó (…) que los actos, políticas y prácticas de las 60 economías investigadas relacionados con la falta de imposición y aplicación efectiva de una prohibición sobre la importación de bienes producidos con trabajo forzado no son razonables”, señaló el comunicado del organismo.
Tarifas más altas para otros países
Para algunos productos provenientes de la Unión Europea, Taiwán, Japón, Corea del Sur y Suiza, la tarifa será de entre 10% y 12,5%.
En esos casos se descontarán los aranceles ya existentes bajo las reglas de nación más favorecida.
Otros países investigados enfrentarán el nivel máximo previsto, del 12,5%. China no aparece dentro de esta nueva lista porque mantiene un régimen comercial separado con Estados Unidos, con aranceles específicos aplicados a sus productos.
El nuevo esquema sustituye a los aranceles generales del 10% que la Casa Blanca había impuesto de manera provisional mientras buscaba una alternativa tras un fallo de la Corte Suprema que limitó la capacidad del Ejecutivo para establecer determinados gravámenes comerciales sin autorización del Congreso.

