El gabinete de Milei se pinta de amarillo: el PRO gana cada vez más espacio en el Gobierno
La presencia de dirigentes con pasado en el macrismo creció en áreas estratégicas del Ejecutivo y abrió interrogantes dentro de la militancia libertaria sobre el lugar reservado para los cuadros propios de La Libertad Avanza.

La conformación del gabinete nacional volvió a poner sobre la mesa una contradicción que incomodó a una parte de la militancia libertaria. Buena parte de los principales cargos del Poder Ejecutivo quedó en manos de dirigentes con origen o recorrido político dentro del PRO, el espacio fundado por Mauricio Macri.
Entre los nombres vinculados al macrismo aparecen Diego Santilli, Luis Caputo, Pablo Quirno, Federico Sturzenegger, Alejandra Monteoliva y Juan Bautista Mahiques. A ellos se sumaron Mario Lugones, de perfil independiente; Sandra Pettovello, identificada con La Libertad Avanza; y un representante proveniente del ámbito militar.
La fotografía política del gabinete dejó así una pregunta abierta: ¿dónde quedaron los cuadros propios y despolitizados que La Libertad Avanza prometió incorporar a la administración nacional?
Durante la campaña presidencial, Javier Milei construyó buena parte de su discurso alrededor de la necesidad de terminar con “la casta” y reemplazar a la dirigencia tradicional por nuevos referentes.
Sin embargo, a medida que avanzó su gestión, el peso de funcionarios provenientes del macrismo se consolidó hasta convertirse en una de las principales columnas políticas y administrativas del Gobierno nacional.
El PRO ganó terreno en áreas estratégicas
La presencia de dirigentes con pasado en el PRO alcanzó sectores centrales de la administración. Economía, Desregulación, Relaciones Exteriores, Justicia, Seguridad e Interior quedaron, en mayor o menor medida, bajo la conducción de figuras vinculadas al macrismo.
La composición mostró que el oficialismo recurrió a funcionarios con experiencia previa dentro de estructuras políticas tradicionales para administrar áreas decisivas del Estado.
El crecimiento de esa influencia también modificó el equilibrio interno del Gobierno. Mientras La Libertad Avanza mantuvo el control político de la gestión, dirigentes formados en el PRO ocuparon cada vez más lugares relevantes dentro del organigrama nacional.
Los cuestionamientos dentro del espacio libertario
La situación generó cuestionamientos entre sectores libertarios que esperaban una administración integrada mayoritariamente por dirigentes propios.
Parte de la militancia que acompañó el crecimiento de Milei desde sus comienzos consideró que quedó relegada frente a funcionarios con una extensa trayectoria en la política tradicional, precisamente aquella dirigencia que el Presidente prometió reemplazar.
El contraste se volvió más evidente por la distancia entre el discurso utilizado durante la campaña y la composición final del gabinete.
Mientras el Gobierno insistió en diferenciarse de los partidos tradicionales, los principales ministerios exhibieron una creciente presencia de referentes provenientes del PRO.
Una alianza que abre interrogantes
La incorporación de funcionarios macristas puede explicarse por la experiencia de gestión, la necesidad de ampliar la base política o la búsqueda de cuadros con conocimiento del funcionamiento del Estado.
Sin embargo, la integración del gabinete continuó alimentando un debate dentro y fuera del oficialismo.
La pregunta central quedó planteada: si el proyecto libertario llegó al poder con la promesa de reemplazar a la vieja política, ¿por qué buena parte de sus áreas más importantes terminó conducida por dirigentes surgidos de estructuras partidarias tradicionales?

