Córdoba activó cámaras que leen patentes y ya recuperó cinco autos robados
La Municipalidad puso en marcha una prueba piloto con cuatro dispositivos fijos que cruzan dominios con bases de seguridad. Entre junio y agosto, el sistema procesó más de 1,7 millones de lecturas y derivó 239 alertas al 911.

La ciudad de Córdoba incorporó cámaras con reconocimiento automático de patentes para detectar vehículos con pedido de secuestro en tiempo real.
El sistema funciona las 24 horas y forma parte de una prueba piloto coordinada entre la Municipalidad y las fuerzas de seguridad.
Según informó el municipio a La Voz, entre el 10 de junio y el 15 de agosto de 2026 los dispositivos procesaron un promedio de 26 mil dominios diarios.
Durante ese período, el sistema generó 932 alertas. De ese total, 239 fueron verificadas y comunicadas al servicio de emergencias 911 para realizar controles preventivos.
El funcionamiento de las cámaras permitió recuperar cinco vehículos robados.
Lucas Carpio, administrador de la Justicia Administrativa de Faltas de la Municipalidad, explicó que el tiempo estimado entre la detección de una patente y una posible intercepción del vehículo es de apenas unos minutos.
El resultado depende de la ubicación del rodado, la disponibilidad de personal policial y la cercanía de un móvil.
Cuatro puntos de lectura en la ciudad
La prueba piloto incluye cuatro cámaras fijas con tecnología de reconocimiento automático de patentes, conocida como LPR por sus siglas en inglés.
Los dispositivos fueron instalados en avenidas de alta circulación, aunque la Municipalidad no informó públicamente sus ubicaciones.
Las cámaras fueron provistas por el Ministerio de Seguridad de la Nación y son operadas desde el Centro de Monitoreo Urbano municipal, ubicado en avenida Colón.
El sistema complementa otros equipos instalados en vehículos de la Guardia Urbana, que permiten hacer lecturas móviles en distintos sectores de la ciudad.
A diferencia de una cámara convencional, los dispositivos LPR no sólo registran imágenes. Cada equipo cuenta con un programa integrado que identifica la patente, separa sus caracteres y transforma la imagen en un dato alfanumérico.
“Estas cámaras ya tienen un software adentro. La cámara tiene el lente, hace el procesamiento y te manda sólo lo que es texto, es decir, datos y caracteres”, explicó Carpio.
Ese procesamiento se realiza en pocos segundos y evita transmitir de manera permanente una grabación completa hacia un servidor.
Luego, el dato obtenido se compara automáticamente con las bases de vehículos que tienen pedidos de secuestro vigentes.
Cómo actúa el sistema ante una alerta
Cuando el programa detecta una coincidencia, genera una advertencia visual para el operador del Centro de Monitoreo Urbano.
La alerta aparece destacada en la pantalla, sin necesidad de que el personal observe en forma constante la circulación registrada por cada cámara.
Sin embargo, la notificación automática no implica por sí sola que el vehículo deba ser interceptado.
Antes de comunicar el caso a la Policía, un operador revisa la información para comprobar que la coincidencia sea correcta y descartar un falso positivo.
“Al detectar una alerta, se verifica que no sea un falso positivo”, señaló Carpio.
Esa instancia permite controlar posibles errores por una patente mal leída, una imagen incompleta o una base de datos que todavía no fue actualizada.
Una vez confirmada la alerta, el personal puede derivarla al 911 para que se realice la búsqueda y el control preventivo.
Si el requerimiento judicial continúa vigente, también puede solicitarse el secuestro del vehículo. La situación de sus ocupantes dependerá de lo que determine la Policía durante el procedimiento.
La coordinación se realiza dentro del Centro de Monitoreo Urbano, donde trabaja personal municipal junto con agentes vinculados al sistema de emergencias de la Policía provincial.
Además, la Guardia Urbana dispone de una frecuencia policial directa para comunicar el desplazamiento del vehículo y facilitar la intervención del patrullero más cercano.
No se usarán para multas ni ITV
La Municipalidad aclaró que estas cámaras no se utilizan para emitir multas de tránsito ni para controlar el cumplimiento de la Inspección Técnica Vehicular.
Tampoco está previsto, por el momento, ampliar el sistema mediante pórticos destinados a detectar vehículos que circulen sin la revisión obligatoria.
“No está previsto lo de la ITV ni está previsto para hacer infracciones”, afirmó Carpio.
El funcionario sostuvo que el objetivo de los dispositivos LPR es identificar vehículos buscados y fortalecer la respuesta ante situaciones vinculadas con la seguridad.
El Centro de Monitoreo Urbano también recibe imágenes de otras 20 cámaras domo municipales de alta resolución instaladas en plazas y parques.
Esos equipos se emplean para observar el espacio público, detectar posibles delitos y advertir infracciones al Código de Convivencia.
La diferencia es que los cuatro dispositivos LPR tienen como función específica la lectura continua de patentes. Los domos, en cambio, permiten orientar la imagen y realizar una vigilancia general de los espacios donde fueron colocados.
Una tecnología que ya funciona en otras ciudades
El reconocimiento automático de dominios ya se utiliza en otras ciudades argentinas.
La Ciudad de Buenos Aires cuenta con esta tecnología en su Anillo Digital, mientras que Rosario y Roldán, en Santa Fe, incorporaron dispositivos similares a sus sistemas de videovigilancia.
En Córdoba, el programa continuará en etapa piloto y sus resultados serán evaluados antes de una eventual ampliación.
La primera experiencia permitió procesar más de 1,7 millones de lecturas en poco más de dos meses, verificar 239 alertas y recuperar cinco vehículos robados.

