Julián Álvarez quiere irse del Atlético, la afición lo rechaza y el drama sigue sin resolverse
El cordobés pidió públicamente durante el Mundial que lo dejen ir, el Barcelona lo quiso y fue denunciado por el Atlético, y ahora regresa al Metropolitano entre pancartas en su contra y silbidos de su propia gente.

La situación de Julián Álvarez en el Atlético de Madrid se convirtió en uno de los culerones más explosivos del mercado de pases europeo y todavía no encontró resolución. El delantero cordobés de 25 años vive un drama que comenzó en pleno Mundial 2026 y que derivó en pancartas en su contra, silbidos de su propia hinchada y una batalla judicial entre clubes.
Todo estalló durante la fase de grupos del Mundial, cuando Álvarez sorprendió a propios y extraños con una declaración bomba: "Trato de ser una persona honesta. Hablé con las personas del club y creo que lo mejor para todos es una transferencia". La frase encendió la mecha de una crisis que se extendió durante meses. El Atlético de Madrid se plantó en no venderlo, el Real Madrid sondeó la situación y el Barcelona fue más allá: inició todas las gestiones posibles para concretar el fichaje, pero se pasó de la raya al punto de ser denunciado por el Atlético ante los tribunales de la RFEF por presunta inducción al incumplimiento contractual.
Con el mercado de pases cerrado y el conflicto sin resolución, Álvarez debió reincorporarse al plantel de Diego Simeone el 10 de agosto tras las vacaciones del Mundial. Su regreso al Metropolitano fue frío: no jugó el primer partido ante el Málaga por falta de rodaje y cuando ingresó desde el banco en el siguiente encuentro, se encontró con una recepción hostil. Las pancartas en los alrededores de la Ciudad Deportiva con mensajes como "JULIÁN FUERA" graficaron el clima que rodea al jugador, que según fuentes cercanas siente frustración creciente ante la posibilidad de no poder competir por títulos con el conjunto colchonero.
El tobillo tampoco ayuda: Álvarez arrastra molestias desde las semifinales de la Champions League ante Arsenal, cuando debió salir lesionado en el minuto 77. El drama del cordobés continúa y la resolución, por ahora, no aparece.

