Rutas nacionales: el presupuesto cayó al mínimo en 30 años y Córdoba recibió 72% menos
Vialidad dispone este año de $563.000 millones, un 79% menos que en 2023 en términos reales. El ajuste también golpea el mantenimiento, mientras casi seis de cada diez kilómetros relevados están en estado malo o regular.

El presupuesto destinado a las rutas nacionales cayó en 2026 al nivel más bajo de los últimos 30 años, en medio de un deterioro creciente de la red vial y fuertes recortes en las provincias.
La Dirección Nacional de Vialidad dispone este año de unos $563.000 millones, un 79% menos que en 2023 en términos reales. En Córdoba, el gasto ejecutado entre 2023 y 2025 se redujo 72%.
Los datos surgen de una reconstrucción realizada por la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia, citada por LA NACION, que llevó los montos a precios de 2026 para comparar el gasto sin el efecto de la inflación.
“Si bien medimos los últimos diez años, estamos con los registros más bajos desde 1995, o sea, desde que tenemos integrado todo en el sistema presupuestario nacional como lo conocemos ahora”, explicó Natán Spollansky, integrante de Justicia Distributiva de ACIJ.
Vialidad había ejecutado, a valores actuales, casi $4,3 billones en 2016 y $2,7 billones en 2023. Luego el gasto bajó a $811.000 millones en 2024, $783.000 millones en 2025 y $563.000 millones para 2026.
El ajuste también alcanzó al mantenimiento
La reducción no se concentró sólo en nuevas obras. También cayó el presupuesto destinado a conservar la red existente.
El programa de Mantenimiento en Rutas Nacionales pasó de $828.000 millones a valores actuales en 2023 a $333.000 millones en 2025.
Para 2026 cuenta con $248.000 millones, alrededor de 70% menos que tres años atrás.
La baja ocurre mientras los indicadores oficiales muestran un fuerte deterioro de la infraestructura vial.
Según datos de la Dirección Nacional de Vialidad recopilados y procesados por la Federación del Personal de Vialidad Nacional, el 57,5% de los kilómetros relevados está en estado malo o regular.
El 31,8% fue calificado como malo y el 25,7% como regular. Sólo el 42,4% aparece en buenas condiciones.
El diagnóstico, además, es parcial: el Índice de Estado alcanza apenas al 49% de los 40.643 kilómetros que integran la red vial nacional.
El recorte por provincia
Entre 2023 y 2025, período en el que puede compararse gasto efectivamente ejecutado, Buenos Aires y Chubut encabezaron el ajuste, con caídas cercanas al 85%.
Luego se ubicaron Chaco, con una baja del 83%; Formosa, con 77%; Santa Fe, con 73%; y Córdoba, con 72%.
En Buenos Aires, el gasto real de Vialidad pasó de $468.500 millones en 2023 a $70.200 millones en 2025.
En Chubut bajó de $66.800 millones a $9.800 millones; en Chaco, de $65.300 millones a $11.100 millones; en Santa Fe, de $107.300 millones a $28.600 millones; y en Córdoba, de $115.900 millones a $32.900 millones.
Para 2026, las cifras provinciales corresponden al presupuesto vigente y todavía pueden modificarse durante el año.
Proyectos sin fondos y baja ejecución
El ajuste también se observa en los proyectos con partidas previstas para este año.
Según un relevamiento de Fepevina, de los 179 proyectos que tenían fondos asignados originalmente para 2026, 112 quedaron con un crédito vigente de apenas $1 o directamente en cero.
La ejecución también muestra retrasos. Al 31 de julio, cuando ya había transcurrido el 58,3% del año, Vialidad había devengado el 32,6% de su presupuesto vigente y pagado el 29,8%.
Representantes de Fepevina expusieron esos datos ante la Comisión de Obras Públicas de la Cámara de Diputados, durante una reunión informativa sobre el SisVial.
En ese marco, Patricia Mazzitelli, representante de la federación, describió la situación como “el peor desmantelamiento y vaciamiento de los últimos años” y afirmó que casi no existen obras en ejecución por falta de pagos.
En Santa Fe, la Justicia federal ordenó recientemente al Gobierno reparar de manera inmediata las rutas nacionales 7, 8 y 33 en el sur provincial.
En ese expediente, la propia Vialidad reconoció que las limitaciones presupuestarias y financieras le impedían desarrollar con normalidad las tareas mínimas de conservación.
Fondos viales que no llegan a obras
El recorte presupuestario convive con recursos de destino vial que no terminaron aplicados al asfalto.
Según publicó LA NACION, el SisVial, que recibe una parte del impuesto a los combustibles, recaudó más de $1,5 billones durante los primeros dos años y medio del gobierno de Javier Milei.
Sin embargo, sólo destinó $394.406 millones a obras. Al cierre de mayo, mantenía más de $1 billón en títulos públicos y plazos fijos.
Spollansky sostuvo que ambos fenómenos forman parte de un mismo proceso de ajuste en infraestructura.
“Efectivamente hay dos vías de este ajuste de infraestructura”, explicó.
Según señaló, por un lado la administración nacional cuenta con menos recursos y ejecuta menos, mientras que, por otro, existen fondos con destinos específicos que tampoco se vuelcan completamente a obras.
El especialista indicó que esos recursos no ejecutados contribuyen al resultado fiscal y, al ser colocados en títulos públicos, también aportan financiamiento al Tesoro.

