Adorni justificó el crecimiento de su patrimonio con casi US$ 600 mil en Bitcoin y ocho billeteras virtuales
El exjefe de Gabinete presentó un escrito de 78 páginas ante la Justicia y aseguró que obtuvo US$ 591.544,61 con operaciones en criptomonedas realizadas antes de llegar al Gobierno. El fiscal Gerardo Pollicita deberá evaluar la documentación y definir si pide su indagatoria.

Manuel Adorni presentó ante la Justicia su justificación patrimonial y sostuvo que el crecimiento de su patrimonio se financió principalmente con US$ 591.544,61 que obtuvo mediante inversiones en Bitcoin realizadas antes de ingresar a la función pública.
El exjefe de Gabinete respondió así al requerimiento formulado en la causa en la que se investiga un presunto enriquecimiento ilícito. Su defensa entregó un escrito de 78 páginas y tres anexos en el que reconstruyó el origen y el posterior destino de esos fondos.
Uno de los puntos centrales de la explicación son ocho billeteras virtuales que registraron movimientos entre 2014 y 2018. Al tratarse de billeteras de autocustodia, no cuentan con datos de titularidad ni tienen un nombre asociado.
Para sostener que las cuentas le pertenecen, Adorni certificó ante escribano que posee las claves privadas necesarias para operarlas. Su abogado, Matías Ledesma, incluso puso esas claves a disposición de la investigación dentro de un sobre cerrado y lacrado.
“El señor Adorni me entregó las claves privadas de cada una de estas en un sobre cerrado y lacrado que solo podrá ser abierto si se requiriera en el marco de esta investigación”, señaló el letrado.
Ahora será el fiscal Gerardo Pollicita quien deberá analizar el descargo y determinar si las explicaciones resultan suficientes o si pide al juez Ariel Lijo la declaración indagatoria del exfuncionario.
La explicación sobre los casi US$ 600 mil
Según la defensa, Adorni y su esposa, Bettina Angeletti, acumularon durante años ahorros provenientes de su actividad profesional como contador y licenciada en administración, respectivamente.
El escrito también reconoció que parte de esos fondos se mantuvieron fuera del circuito formal.
“Al contraer matrimonio unificaron sus ahorros personales, entre los que se encontraba parte del dinero que, junto a su hermano, había recibido tras el fallecimiento de su padre en el año 2002, y que fue ese ahorro conjunto, sostenido durante más de una década de actividad profesional privada, el que les permitió reunir, hacia 2014 y, principalmente, hacia 2017, el capital destinado a la adquisición de Bitcoin”, argumentó Ledesma.
La defensa sostuvo que mantuvieron los ahorros “por fuera del circuito bancario y financiero formal” para “sostener una capacidad de ahorro sensiblemente mayor” a la que hubieran tenido pagando impuestos.
De acuerdo con la presentación, Adorni compró sus primeros Bitcoin en 2014 con US$ 1.897,20. El grueso de la inversión llegó en 2017, cuando el matrimonio destinó US$ 199.883,20, más del 99% del capital total invertido.
La operatoria, según la versión presentada ante la Justicia, se realizaba mediante encuentros presenciales con vendedores en espacios públicos. Adorni entregaba dólares en efectivo y recibía a cambio los activos virtuales.
La defensa afirmó que, después de la revalorización de Bitcoin en 2017, decidió vender sus posiciones para garantizar a mediano plazo “la educación y el futuro de sus hijos”.
La liquidación también se habría realizado mediante encuentros presenciales, esta vez transfiriendo los Bitcoin a cambio de dólares en efectivo. El monto total obtenido alcanzó los US$ 591.544,61.
Ocho billeteras y dinero guardado en efectivo
Las ocho direcciones de billeteras informadas registraron actividad exclusivamente entre 2014 y 2018 y quedaron vacías después de las operaciones.
La defensa sostiene que la posesión de las claves privadas “acredita fehacientemente la titularidad” de esas cuentas. Ese punto deberá ser evaluado por los investigadores, ya que las billeteras de autocustodia no cuentan con registros de identidad asociados.
Según el descargo, los US$ 591.544,61 obtenidos nunca ingresaron al sistema bancario y fueron conservados en efectivo en el domicilio familiar.
Adorni y Angeletti habrían mantenido casi intacto ese capital durante más de cinco años. “Optaron deliberadamente por ‘vivir como si no lo tuvieran’, privilegiando el ahorro y la prudencia patrimonial por sobre cualquier cambio en su nivel de consumo”, sostuvo la defensa.
Los fondos comenzaron a utilizarse, según esa explicación, a partir de diciembre de 2023. Para fines de 2025, quedaban US$ 209.961,52.
Entre los destinos informados aparecen viajes, vehículos, propiedades y refacciones. La presentación incluyó la compra del lote 380 en el country Indio Cuá, su posterior remodelación y la adquisición de un departamento en la calle Miró al 550, en Caballito.
Las diferencias detectadas por la Fiscalía
La presentación respondió al requerimiento del fiscal Pollicita, quien había detectado una diferencia de $43.068.549 y un flujo de US$ 402.578,12 sin correlato directo con los ingresos lícitos declarados por el grupo familiar.
Otro de los puntos bajo análisis corresponde a dos deudas que figuraban en la declaración jurada de Adorni de 2023 y posteriormente dejaron de aparecer.
Se trataba de una deuda personal por $6.429.000 y otra de Angeletti por $3.903.000, ambas con el Banco Galicia.
La defensa sostuvo que esos pasivos eran “inexistentes” y atribuyó su incorporación a la declaración jurada presentada ante la Oficina Anticorrupción a un “error material” de carga.
Para corregir esa y otras inconsistencias, Adorni presentó declaraciones rectificativas el 10 de junio de 2026. Su abogado sostuvo que las modificaciones se realizaron antes de que fuera notificado formalmente del requerimiento judicial, aunque la investigación por presunto enriquecimiento ilícito ya se encontraba en marcha.
Los préstamos familiares sin documentación
La Fiscalía también requirió explicaciones sobre préstamos privados informados por Adorni con dos familiares: su madre, Silvia Pais, y Norma Zuccolo.
La defensa reconoció que no existen documentos escritos, transferencias bancarias ni registros con fecha cierta que acrediten la entrega de esos fondos.
En el caso de su madre, Adorni sostuvo que se trató de un préstamo “entre madre e hijo” y argumentó que “la ausencia de formalidades documentales adicionales no es indicio de irregularidad sino la práctica habitual entre familiares directos”.
Como respaldo, la presentación remitió a las declaraciones juradas impositivas en las que fueron asentados esos pasivos.
El descargo completo quedó ahora bajo análisis de Pollicita. El fiscal deberá determinar si las explicaciones y la documentación presentada permiten justificar las diferencias patrimoniales investigadas o si solicita al juez Lijo que convoque a Adorni a declaración indagatoria.
Fuente: Infobae

