Bullrich reactivó la reforma política y el Senado volverá a debatir las PASO en septiembre
La jefa del bloque oficialista acordó reabrir la discusión en comisión tras los reclamos del PRO y la UCR. El Gobierno busca eliminar las primarias, mientras sus aliados presionan para tratar Ficha Limpia sin condicionamientos.

Patricia Bullrich logró reencauzar la negociación con los bloques aliados y el debate por la reforma política volverá al Senado en septiembre.
La jefa del bloque oficialista en la Cámara Alta acordó reabrir la discusión en comisión luego de los reclamos del PRO y la UCR, que pidieron avanzar con el proyecto de Ficha Limpia sin que quedara atado a la eliminación de las PASO.
El entendimiento contempla retomar el debate durante septiembre y discutir ambos temas dentro de un mismo proyecto. La decisión apunta a evitar una nueva ruptura con los sectores dialoguistas, cuyos votos son clave para que La Libertad Avanza pueda avanzar con su agenda legislativa.
La negociación se activó a partir del planteo de la senadora chubutense Edith Terenzi, quien reclamó que se fijara una fecha para tratar Ficha Limpia, una de las principales banderas legislativas del PRO y con respaldo de sectores de la UCR.
Bullrich consiguió contener ese reclamo y ordenar nuevamente la discusión. El oficialismo abrirá la comisión que preside Agustín Coto para retomar el cuarto intermedio que había quedado establecido en mayo.
Las PASO, el eje central del Gobierno
Aunque aceptó reabrir la negociación, La Libertad Avanza mantiene como objetivo principal la eliminación de las PASO.
En la Casa Rosada sostienen que las primarias obligan al Estado a financiar internas partidarias y consideran que cada espacio político debería definir sus candidaturas sin ese mecanismo obligatorio.
El proyecto también plantea eliminar el financiamiento público de las campañas electorales, aunque se mantendrían los fondos destinados al funcionamiento institucional de los partidos.
La iniciativa incluye además cambios en los requisitos para la conformación y permanencia de los partidos políticos, nuevas exigencias de afiliación, restricciones a la participación extranjera en campañas y modificaciones vinculadas con la elección de representantes del Parlasur.
Los límites del PRO y la UCR
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El principal obstáculo para el Gobierno será reunir los votos necesarios.
El PRO y la UCR ya dejaron en claro que no están dispuestos a acompañar la eliminación de las PASO tal como fue planteada por el oficialismo.
El jefe del bloque radical, Eduardo Vischi, presentó una propuesta para que las primarias sean optativas, aunque aclaró que su partido no respaldará directamente su eliminación.
Ese escenario obliga a Bullrich a sostener una negociación abierta con los bloques aliados.
La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores, mientras que la UCR suma diez y el PRO tres. Esos 13 votos pueden ser determinantes para construir una mayoría.
Además, cualquier modificación de las leyes electorales requiere mayoría absoluta en ambas cámaras del Congreso: 37 votos en el Senado y 129 en Diputados.
Por eso, el oficialismo deberá negociar también con espacios provinciales para evitar que la reforma vuelva a quedar trabada.
Una discusión clave para 2027
La reforma política ocupa un lugar central en la estrategia del Gobierno de cara a 2027.
En la Casa Rosada consideran que eliminar las PASO permitiría modificar el funcionamiento del sistema electoral y darles mayor autonomía a los partidos para definir sus candidaturas.
La Mesa Política, encabezada por Karina Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, también considera que el cambio es relevante para la estrategia electoral del presidente Javier Milei.
Sin embargo, los gobernadores aliados todavía no dieron una señal definitiva a favor de la eliminación de las primarias, por lo que las conversaciones continuarán durante las próximas semanas.
Bullrich apuesta ahora a una negociación pragmática para alcanzar un texto que reúna los consensos necesarios sin resignar el objetivo central del oficialismo.
El Gobierno ya había intentado eliminar las PASO en 2024, cuando esa medida formó parte del proyecto de Ley Bases, pero finalmente debió retirar ese capítulo para facilitar los acuerdos.
En 2025, el Congreso sólo consiguió suspender las primarias para ese proceso electoral.
Ahora, con el debate previsto para septiembre de 2026, la reforma política vuelve a ocupar un lugar central en la agenda del Senado. La discusión por las PASO y Ficha Limpia aparece como uno de los principales focos de negociación entre el oficialismo y sus aliados.
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