Giacobbe ve una elección “finita” en 2027 y advierte que un 10% puede definir todo
El consultor sostuvo que la sociedad argentina sigue partida como en el balotaje de 2023. Además, cuestionó la estrategia del Gobierno frente al malestar económico y analizó el lugar de Kicillof y Bullrich en el escenario electoral.

El consultor Jorge Giacobbe afirmó que la elección presidencial de 2027 se encamina a un escenario tan ajustado como el balotaje de 2023 y sostuvo que hoy existe un segmento de alrededor del 10% del electorado que puede definir el resultado.
En diálogo con Perfil Córdoba, el director de la consultora Giacobbe planteó que la sociedad argentina continúa dividida en dos bloques principales y que la disputa electoral dependerá de los votantes que todavía no expresan una preferencia clara.
“La elección de 2027 arranca tan finita como en el balotaje de 2023, hoy hay un 10% que define todo”, señaló.
El consultor también cuestionó con dureza la forma en que el Gobierno de Javier Milei responde al malestar económico de una parte de la población.
“Decir que la postura del Gobierno frente al dolor es equivocada es amable. Es sádico”, sostuvo.
La crítica al Gobierno frente al malestar social
Giacobbe explicó que buena parte del electorado atraviesa lo que definió como “el tránsito del dolor”, en referencia al impacto del ajuste y del cambio de reglas macroeconómicas sobre la vida cotidiana de muchas familias.
Según su lectura, ante ese escenario aparecen dos posibles respuestas: la del “traumatólogo” y la del “anestesista”.
El primero reconoce el problema e intenta sostener el tratamiento sin abandonarlo. El segundo ofrece alivio inmediato, aunque sin resolver el problema de fondo.
Para Giacobbe, el punto más complejo aparece cuando el propio Gobierno, al que ubicó en el rol del “traumatólogo”, niega la existencia del dolor.
“Te dice: lo que me estás diciendo no existe. Eso rompe el lazo de confianza”, planteó.
Según el consultor, esa actitud puede abrirle espacio a la “narrativa del anestesista”, es decir, a un discurso que promete alivio frente al ajuste y que puede volver a resultar atractivo para sectores golpeados por la crisis.
De todos modos, aclaró que dentro del oficialismo no todos tienen la misma mirada. En su análisis, el círculo íntimo de Javier y Karina Milei mantiene un tono más desafiante, mientras que una “periferia” del Gobierno, donde ubicó a Patricia Bullrich, reconoce con mayor claridad el costo social del ajuste.
Un país tan dividido como en 2023
El eje del diagnóstico de Giacobbe es que la estructura electoral argentina no cambió de manera sustancial desde el balotaje de 2023.
De un lado, ubicó a un 45% de la población alejada del Gobierno. Según sus datos, ese sector ya demostró estar dispuesto a votar a Sergio Massa con tal de no convalidar a Milei.
Dentro de ese universo, el consultor identificó un núcleo de entre 32 y 38 puntos, cercano a 35, que definió como el electorado kirchnerista duro.
Del otro lado, describió un bloque de entre 50% y 55% que votó a Milei en el balotaje, aunque aclaró que no se trata de un espacio homogéneo.
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Allí ubicó a un 30% que fue “mileísta” desde el inicio y que todavía sostiene al Gobierno, aun con objeciones crecientes.
A ese sector le sumó otro 20% integrado en buena medida por mayores de 51 años, mujeres y jubilados, que no votaron a Milei por adhesión plena sino por rechazo al kirchnerismo.
“Cuando hubo que elegir entre Frankenstein y el hombre lobo, se quedaron con Milei. No por amor, sino porque era todo lo que había”, ironizó.
El 10% que puede definir la elección
Para Giacobbe, la incógnita central no está en los dos bloques principales, que según su proyección podrían volver a comportarse de manera similar a 2023.
El interrogante está en un 9% o 10% del padrón que hoy no tiene una preferencia definida.
“Es un espeluznante 9, 10% de gente que está en el negro”, graficó.
Según anticipó, ese segmento puede llevar el escenario político hasta noviembre de 2027 por “un camino de incertidumbre”.
El consultor describió a esos votantes como personas atravesadas por la angustia económica y con un comportamiento “swinger”, capaces de inclinarse hacia uno u otro lado sin mayor conflicto.
Kicillof, el postkirchnerismo y el límite de la tercera vía
Consultado sobre la posibilidad de un tercer espacio por fuera de la polarización entre libertarismo y kirchnerismo, Giacobbe fue tajante.
“No va a haber un tercero de más de 15 puntos. No veo chances”, afirmó.
A su entender, el motivo no es sólo numérico, sino simbólico.
“Todavía Milei es el antídoto contra el kirchnerismo, y todavía el kirchnerismo es el antídoto contra el neoliberalismo y la entrega del país”, señaló.
Mientras esa dualidad se mantenga, advirtió, no habrá margen real para una tercera vía competitiva.
En ese marco, planteó que tanto el progresismo como el liberalismo tienen una tarea pendiente de resignificación.
El primero, según dijo, necesita construir “un progresismo no setentista y no cristinista”. El segundo, “un liberalismo no sádico y no adolescente”.
Bullrich y la búsqueda del voto indeciso
Giacobbe ubicó a Axel Kicillof como una de las principales cartas del electorado opositor, aunque advirtió que su futuro dependerá de la interna con el kirchnerismo.
Según su lectura, si el gobernador bonaerense logra despegarse simbólicamente de Cristina Kirchner y presentarse como una etapa posterior, sus chances crecerán.
En cambio, si la expresidenta le impone un compañero de fórmula identificado con el pasado, el efecto sería negativo.
Del lado del oficialismo, el consultor señaló que una de las jugadas más fuertes para disputar el 10% de indecisos sería sumar a Patricia Bullrich como compañera de fórmula.
No por su volumen electoral propio, explicó, sino por lo que representa simbólicamente: “madurez y pragmatismo”.
También la definió como una figura capaz de mostrar autoridad frente al propio Milei, bajo la imagen de “la abuela con la chancleta”.
Con una elección que, según sus números, podría arrancar con un empate técnico cercano al 35% para cada polo, Giacobbe sostuvo que la disputa de 2027 no se definirá sólo por la macroeconomía o los mercados.
Para el consultor, el resultado dependerá de quién logre construir un relato capaz de interpelar a ese 10% del electorado que todavía no decidió su voto.
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