El Gobierno de Milei recaudó $1,5 billones para rutas, ejecutó apenas una cuarta parte y puso más de $1 billón en inversiones financieras
Según LA NACION, el fideicomiso que financia construcción, mantenimiento y rehabilitación de rutas recaudó $1,5 billones durante la gestión de Javier Milei, pero sólo ejecutó una cuarta parte. El resto quedó en plazos fijos, títulos públicos y cuentas bancarias.

El Gobierno nacional acumuló más de $1 billón en inversiones financieras y cuentas bancarias dentro del fideicomiso creado para financiar obras viales, mientras rutas nacionales de distintas provincias registran reclamos por falta de mantenimiento y deterioro.
Según una investigación de LA NACION, durante dos años y medio de la gestión de Javier Milei el Sistema Vial Integrado recaudó $1.503.252 millones, pero sólo ejecutó $394.406 millones en obras, mantenimiento y rehabilitación de rutas.
El resto de los fondos quedó colocado en plazos fijos, títulos públicos y una cuenta corriente, pese a que el SisVial tiene un destino legal específico: financiar la red vial nacional.
A fines de mayo, el fideicomiso mantenía $1.001.018 millones en inversiones financieras y otros $37.761 millones inmovilizados en una cuenta corriente. En total, $1.038.779 millones que no llegaron a las rutas.
Fondos para rutas, colocados en instrumentos financieros
El SisVial funciona dentro del fideicomiso creado por el decreto 976/01 y se financia con una parte del impuesto a los combustibles líquidos.
El objetivo legal de esos recursos es construir, mantener y rehabilitar la red vial. El Ministerio de Economía es la autoridad de aplicación y el Banco Nación actúa como fiduciario a través de una cuenta especial, la 330.902/9.
De acuerdo con la reconstrucción realizada por LA NACION sobre balances, informes mensuales de cuenta y documentos oficiales obtenidos por pedidos de acceso a la información pública, la subejecución del SisVial durante la gestión Milei llega al 73,8%.
En 2024, se ejecutó el 11,3% de lo recaudado: $40.668 millones sobre $360.238 millones.
En 2025, año electoral y de mayor tensión legislativa, la ejecución subió al 39%: $270.592 millones sobre $692.514 millones.
Entre enero y mayo de 2026, volvió a caer al 18,5%: $83.144 millones sobre $450.500 millones.
El mismo informe indica que, si se toma como referencia el ingreso efectivo a la cuenta del Banco Nación, la ejecución tampoco supera el 36,5% del período.
El costo de oportunidad sobre las rutas
La magnitud de los fondos retenidos en instrumentos financieros contrasta con el deterioro de la red vial.
“Si tomáramos como referencia el costo del kilómetro que surge de la licitación 14/26 de Vialidad Nacional, se podría afirmar que con el dinero que el SisVial retiene en inversiones financieras podrían haberse intervenido entre 20.000 y 25.000 kilómetros de la red vial en lo que va del gobierno de Milei; eso equivale a casi dos tercios de la red vial nacional”, estimó un economista consultado por LA NACION.
“Por supuesto que los números son aproximativos, pero atrás de los números hay gente que muere en las rutas”, agregó.
Un informe técnico de la Federación de Personal de Vialidad Nacional de diciembre pasado estimó que entre el 65% y el 70% de las rutas nacionales se encuentran en estado regular o malo, producto de la subejecución presupuestaria y la paralización de obras.
Los reclamos también llegaron desde las provincias. El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, calificó a las rutas nacionales de su distrito como “heridas, rotas y olvidadas”. En Santa Fe, Maximiliano Pullaro sostuvo que muchas rutas nacionales “ya no tienen pozos, sino cráteres”.
Auditorías, observaciones y falta de respuestas
Aunque el SisVial está excluido de la Ley de Administración Financiera del Sector Público Nacional por su régimen específico, se encuentra bajo control de la Sindicatura General de la Nación y de la Auditoría General de la Nación.
Según constató LA NACION, esos organismos no revisaron la ejecución del fideicomiso durante los últimos años.
También existen auditores externos, como la firma González Fischer y Asociados, aunque el medio no logró verificar si realizaron salvedades sobre la gestión de los fondos.
Sí hubo una observación vinculada a otra obra financiada por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, dentro del Programa de Corredores Logísticos de Integración.
En ese caso, la CAF debía aportar el 69,74% de los fondos y el resto correspondía al Estado nacional. Sin embargo, auditores del Estudio Villares y Asociados SRL remarcaron que “el aporte ejecutado con fondos de contraparte local es nulo (0%)”.
El informe también señala que LA NACION consultó al ministro de Economía, Luis Caputo, y a sus principales colaboradores sobre desembolsos, colocaciones financieras y criterios de inversión del SisVial, pero no obtuvo respuestas al cierre de la publicación.
De la obra vial a la inversión financiera
Los documentos analizados muestran un cambio en el manejo de los recursos del fideicomiso durante los últimos doce meses.
Hasta mediados de 2025, la cartera del SisVial estaba compuesta casi por completo por plazos fijos en el Banco Nación. Al 31 de enero, los $276.286 millones invertidos eran depósitos a plazo.
Luego comenzó a crecer el peso de los títulos públicos. En junio representaban el 11,5% de la cartera. En julio saltaron al 61,5% y en agosto al 79,4%.
Al 31 de diciembre de 2025, el 100% de los $664.494 millones de la cartera estaba colocado en letras del Tesoro.
Ese giro coincidió con una instrucción del Poder Ejecutivo. En una nota al pie de sus estados contables al 30 de junio de 2025, el Banco Nación indicó que informó a la Secretaría Legal y Administrativa del Ministerio de Economía el detalle de los pagos realizados y que su banca fiduciaria se contactaría antes de cada licitación de títulos públicos para recibir indicaciones sobre monto y especie a invertir.
“Nosotros, como fiduciario, sólo podemos actuar como ‘tesorería’ del SisVial”, señalaron desde el Banco Nación ante la consulta del medio.
“Por tanto, sólo podemos ejecutar las órdenes que nos imparte el Palacio de Hacienda y las observaciones deben hacerlas la Sigen o la AGN o los auditores externos”, agregaron.
El control de Economía
Desde marzo de 2024, la decisión final sobre los fondos fiduciarios quedó concentrada en el Ministerio de Economía.
El decreto 215/14 designó a la cartera de Luis Caputo como fiduciante y autoridad de aplicación de todos los fondos fiduciarios integrados con recursos del Estado nacional.
Luego, mediante la resolución 200, Caputo delegó esas facultades en el secretario Legal y Administrativo, Juan Ignacio Stampalija, con intervención previa del secretario de Hacienda, Carlos Guberman.
Según los estados contables del fideicomiso, la opinión de Hacienda tiene “carácter vinculante”.
Un especialista en administración financiera pública consultado por LA NACION explicó que el esquema fue posible por el funcionamiento del Estado sin presupuesto actualizado durante 2024 y 2025.
Según indicó, al operar con el presupuesto 2023 prorrogado, se generó “una bolsa de recursos” en los fondos fiduciarios, con mayor margen de discrecionalidad administrativa.
El Congreso sancionó el Presupuesto 2026 el 26 de diciembre pasado, pero los fondos fiduciarios conservan un régimen de administración con amplias posibilidades de reasignación.
Más de $1 billón que no llegó al asfalto
Al 31 de mayo, la cartera financiera del SisVial estaba integrada por $854.234 millones en títulos públicos y $146.784 millones en plazos fijos.
El valor nominal de la cartera era de $960.088 millones, con una diferencia cercana a $41.000 millones por la valuación de mercado de los títulos.
El resultado contable expone que el fideicomiso creado para garantizar fondos para rutas cerró mayo con más de $1 billón invertido en instrumentos financieros, mientras se multiplican los reclamos por el deterioro de la red vial nacional.
Un exdirector del Banco de Inversión y Comercio Exterior, consultado por LA NACION, describió el funcionamiento como una lógica de “mesa de dinero”: obra pública prácticamente detenida y recursos disponibles orientados a inversiones financieras hasta su eventual utilización.

