PAMI no entrega la medicación pese a una orden judicial y agrava la salud de una jubilada oncológica cordobesa
Laura Gandarella tiene 62 años y atraviesa una recaída de linfoma no Hodgkin. El Juzgado Federal N° 3 ordenó entregar Acalabrutinib en 48 horas, pero su familia denunció que el plazo venció hace un mes y el tratamiento aún no llegó.

Laura Beatriz Gandarella, jubilada cordobesa de 62 años, atraviesa una recaída de linfoma no Hodgkin y espera que PAMI cumpla una orden judicial que obliga a entregarle una medicación oncológica urgente.
El Juzgado Federal N° 3 de Córdoba, a cargo del juez Miguel Hugo Vaca Narvaja, dictó una medida cautelar que le dio a la obra social 48 horas para proveer el fármaco Acalabrutinib. Según relató su hija, el plazo venció hace un mes y el medicamento todavía no fue entregado.
La resolución judicial corresponde a la causa “G., L. B. c/ Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados s/Prestaciones Farmacológicas”, expediente 2123/2026.
El fallo ordenó a PAMI cubrir el 100% del medicamento Acalabrutinib 100 mg, en cápsulas por 60 unidades y con una dosis diaria de 200 mg, de acuerdo con lo indicado por la hematóloga Graciana Gallay, médica tratante de la paciente.
La cautelar que PAMI debe cumplir
Según publicó Perfil Córdoba, la medida judicial se apoyó en el derecho a la salud reconocido en tratados internacionales con rango constitucional y en la “verosimilitud del derecho” acreditada por la afiliación de Gandarella a PAMI y por la documentación médica incorporada al expediente.
La cautelar tiene una vigencia de seis meses o hasta que exista una sentencia firme.
De acuerdo con el testimonio de la hija de la paciente, PAMI apeló la resolución. Sin embargo, ese recurso tiene efecto devolutivo, por lo que no suspende la obligación de entregar el medicamento.
La familia aseguró que concurrió en reiteradas oportunidades a las oficinas de la obra social sin obtener respuesta.
“El juez le dio 48 horas para que nos entregaran la medicación y todavía no lo han hecho”, relató la hija de Gandarella.
Un cuadro agravado
Un informe reciente del Hospital Córdoba, donde la paciente recibe atención, confirmó que su estado de salud se agravó y que necesita iniciar el tratamiento con urgencia.
Según la familia, los médicos le transmitieron que la expectativa de vida es corta y que ya no quedan otras alternativas terapéuticas disponibles.
El documento médico concluyó que la paciente “requiere medicación oncológica de urgencia”.
La situación se repite dos años después de otro conflicto judicial con PAMI por la entrega de un tratamiento contra la misma enfermedad.
El antecedente de 2024
A mediados de 2024, Gandarella también debió recurrir a la Justicia para acceder a Zanubrutinib, comercializado como Brukinsa.
En aquella oportunidad, PAMI demoró siete meses en enviarle la medicación, pese a una cautelar del Juzgado Federal N° 1 de Córdoba que ordenaba la cobertura integral del tratamiento.
La paciente llegó a estar internada en estado crítico y el fármaco recién fue entregado después de la exposición pública del caso.
Según explicó su hija, los cortes en la medicación durante ese proceso generaron complicaciones que obligaron a modificar el esquema terapéutico.
“Esos cortes de medicación le provocaron efectos adversos muy graves. Por eso las médicas decidieron reducirle la dosis, suspenderla y pedir una medicación nueva”, señaló.
La familia indicó que el amparo por el nuevo fármaco fue presentado en diciembre pasado, después del rechazo inicial de la obra social.
“No me quiero morir”
En medio de las gestiones, la familia también denunció un episodio de trato hostil en una de las oficinas de PAMI.
Según relató la hija de Gandarella, una empleada del organismo habría cuestionado la urgencia del pedido con la frase: “Nos dijo que, si se iba a morir en cinco días, para qué queríamos la medicación”.
Hasta el momento, la obra social no emitió declaraciones sobre ese episodio.
La propia Gandarella grabó un mensaje para pedir que le entreguen el tratamiento.
“Tienen mi vida en la mano de ustedes, tienen el remedio, tienen la orden del juez hace mucho para que me lo entreguen. No tengo tiempo, la carga tumoral se fue altísima. No me quiero morir”, expresó.
Luego cerró con un pedido: “Es muy cruel lo que está pasando. Por favor, ¿me pueden ayudar?”.

