Junto a la Iglesia, el Gobierno de Córdoba deberá afrontar la mayoría de los gastos por la visita del Papa León XIV
Las transferencias nacionales al culto cayeron 86,7% desde que asumió Milei. Con el Papa llegando a Córdoba el 10 de noviembre, el Gobierno provincial y la Iglesia deberán asumir buena parte de los costos, mientras Nación no precisa su aporte directo.

Desde que Javier Milei asumió la Presidencia, las transferencias nacionales destinadas al sostenimiento de la Iglesia Católica registraron una caída del 86,7%. Ahora, ante la llegada del Papa León XIV a Córdoba, el Gobierno provincial y las autoridades eclesiásticas deberán asumir buena parte de los costos de organización, mientras continúa sin precisarse el aporte económico directo de la Nación.
La relación económica entre el Estado nacional y la Iglesia Católica experimentó una importante transformación desde diciembre de 2023. Según datos oficiales analizados por Chequeado, las transferencias previstas para 2026 alcanzan los 155 millones de pesos, lo que representa una reducción del 86,7% respecto de 2023.
La disminución comenzó a reflejarse durante el primer año de la gestión libertaria, cuando los fondos destinados al sostenimiento del culto registraron una caída real cercana al 79%.
De esta manera, la cantidad de obispos asistidos económicamente por el Estado nacional pasó de 102 en 2023 a solamente 12 durante el segundo semestre de 2026.
La visita del Papa y los gastos que deberá afrontar Córdoba
Este escenario adquiere especial relevancia ante la llegada del papa León XIV, prevista para el próximo 10 de noviembre a Córdoba, donde encabezará una celebración religiosa multitudinaria en el predio de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA).
La organización demandará importantes recursos para seguridad, infraestructura, transporte, vallado, servicios sanitarios y asistencia a los miles de fieles que se esperan.
El Gobierno de Córdoba, encabezado por Martín Llaryora, y las autoridades de la Iglesia tendrán una responsabilidad central en los preparativos y en la cobertura de los gastos locales.
Hasta el momento, no se ha precisado públicamente cuánto dinero aportará directamente el Gobierno nacional para financiar las actividades en Córdoba. Aunque la Nación participa en la coordinación de la seguridad y prevé la intervención de fuerzas federales, no está confirmado que vaya a desentenderse de todos los costos económicos.
A nivel nacional, la organización de la visita papal tiene un presupuesto estimado de 30 millones de dólares, que será afrontado mediante aportes de la Iglesia, del Estado y de las distintas jurisdicciones involucradas.
La propia Conferencia Episcopal debió impulsar colectas entre los fieles y gestionar contribuciones de empresarios para reunir los recursos necesarios.
Una visita histórica en medio de las restricciones presupuestarias
La llegada de León XIV representa un acontecimiento histórico para Córdoba y para la Argentina, que no recibe la visita de un pontífice desde Juan Pablo II, en 1987.
Para el Gobierno provincial, el desafío será garantizar las condiciones necesarias para recibir a una multitud de peregrinos, en un contexto de restricciones presupuestarias y de menores transferencias nacionales destinadas al sostenimiento del culto.
La situación también vuelve a colocar en discusión el papel económico del Estado nacional frente a acontecimientos religiosos de semejante magnitud.
Mientras la administración de Milei mantiene su política de reducción del gasto público, Córdoba y la Iglesia avanzan con los preparativos de una visita que tendrá una enorme trascendencia religiosa, social y turística para la provincia.

