Metalfor profundiza su crisis y busca reducir 225 puestos en Marcos Juárez
El Procedimiento Preventivo de Crisis cerró sin acuerdo entre la empresa y los gremios. Desde el Gobierno provincial describieron un escenario complejo, con pedidos de quiebra, deudas millonarias y demoras salariales.

Metalfor atraviesa una nueva etapa de su crisis y avanza con un plan de reestructuración que apunta a reducir 225 puestos de trabajo en su planta de Marcos Juárez.
La cifra representa cerca del 60% de la plantilla directa de la fábrica, integrada por 375 trabajadores, y vuelve a encender la alarma en una de las mayores fabricantes de cosechadoras del país.
La vía propuesta por la empresa fue un esquema de retiros voluntarios, aunque no se descarta que avance con notificaciones de despidos directos tras el cierre sin acuerdo del Procedimiento Preventivo de Crisis.
La compañía había solicitado formalmente la apertura del PPC ante el Ministerio de Trabajo provincial. En esa instancia, reconoció demoras en el pago de salarios a sus más de 600 operarios y un pasivo financiero superior a los $52.000 millones con más de 20 entidades bancarias y crediticias.
El procedimiento cerró sin acuerdo
Una fuente oficial vinculada al área de Trabajo de la Provincia de Córdoba confirmó que la situación de Metalfor es preocupante, que la empresa acumula pedidos de quiebra y que evalúa presentarse en concurso preventivo.
“Estamos cerrando el procedimiento preventivo de crisis que intentamos llevar adelante con un plan de salvataje, pero no funcionó. No hubo una propuesta que le calzara a los dos gremios intervinientes, la UOM y la CIMRA, y a los trabajadores fuera de convenio”, señaló.
Según se indicó, una de las alternativas iniciales era que la compañía continuara operando con 170 obreros, pero esa posibilidad no prosperó.
Con el PPC cerrado sin resultados, el conflicto laboral queda abierto y aumenta la incertidumbre sobre el futuro de los trabajadores afectados por el plan de recorte.
El antecedente en Noetinger
La crisis laboral de Metalfor ya había tenido un antecedente reciente en su planta de Noetinger, donde la empresa desvinculó a 35 operarios.
Esas cesantías se produjeron semanas antes de que se impulsara el esquema de retiros en Marcos Juárez y apenas siete días después de que la compañía solicitara la apertura del Procedimiento Preventivo de Crisis.
El episodio generó malestar entre los trabajadores porque las bajas se comunicaron el mismo día en que la selección argentina disputaba su partido frente a Egipto en el Mundial de fútbol.
Según se relató, la gerencia había autorizado un retiro anticipado para que el personal pudiera ver el encuentro, mientras los operarios cesanteados recibían mensajes de texto para retirar las cartas documento.
La advertencia de la UOM
Desde la Unión Obrera Metalúrgica expresaron preocupación por la falta de garantías económicas en el esquema de retiros voluntarios.
Voceros del gremio señalaron que “la preocupación central pasa por la falta de garantías reales para el cobro en tiempo y forma de las indemnizaciones o de las sumas pactadas en los retiros”.
Además, advirtieron que los ofrecimientos incluyen pagos escalonados que “resultan riesgosos frente a la volatilidad del contexto económico”.
Ante ese escenario, la UOM no descarta solicitar audiencias urgentes ante la cartera laboral nacional para intentar frenar eventuales despidos masivos.
Impacto en la fábrica
El plan de ajuste alcanza a trabajadores de distintas áreas de la empresa, desde las líneas de soldadura y ensamblado hasta sectores administrativos y de ingeniería de procesos.
Analistas del sector advierten que una reducción de esta magnitud podría afectar la capacidad operativa de Metalfor si el mercado de maquinaria agrícola logra recuperarse en los próximos meses.
La situación combina caída de ventas, deuda financiera, tensiones laborales y falta de acuerdo con los gremios, en un escenario que deja a la planta de Marcos Juárez en el centro de la crisis industrial.

