La Casa Radical deja el rosa y vuelve al blanco en medio de una polémica patrimonial
La conducción saliente de la UCR Córdoba impulsó una refacción integral del histórico edificio de Vélez Sársfield y San Juan. La Municipalidad avaló el cambio de color, aunque el arquitecto que reformó la sede en 1987 cuestionó la decisión.

La histórica Casa Radical de Córdoba volverá a cambiar su fachada: dejará atrás el color rosa y será pintada de blanco prisma en el marco de una refacción integral del edificio ubicado en la esquina de avenida Vélez Sársfield y bulevar San Juan.
La conducción del Comité Provincia confirmó que los trabajos incluyen impermeabilización, reparaciones, pintura interior y nueva iluminación ornamental.
La obra fue impulsada por la gestión saliente de la UCR cordobesa, encabezada por el intendente de Río Tercero, Marcos Ferrer, antes del recambio de autoridades partidarias previsto para antes de fin de mes.
Fuentes partidarias explicaron que la decisión de reemplazar el rosa por blanco fue tomada por acuerdo de las autoridades, con el argumento de recuperar un tono anterior a la remodelación realizada en 1987, durante la gestión del entonces gobernador Eduardo César Angeloz.
“Tenemos autorización por el color, no hay objeción y se presentó todo como corresponde. Hubo consenso para que sea blanco porque era uno de sus colores originales. Incluso dirigentes vinculados al angelocismo estuvieron de acuerdo”, señalaron desde el Comité Provincia.
Una reforma más allá del color
Desde la UCR remarcaron que la intervención no se limita a una modificación estética.
“Pusimos luces ornamentales, arreglamos las áreas que estaban en mal estado y se está pintando también el interior. Tal vez algunos digan que la Casa Radical es rosa, pero lo cierto es que la casa original no lo era”, indicaron.
La intervención se realiza sobre una de las sedes partidarias más reconocibles del centro de Córdoba, en un edificio con valor patrimonial y fuerte carga simbólica para el radicalismo provincial.
Qué dijo Patrimonio Arquitectónico
Antes de avanzar con los trabajos, desde el Comité Provincia informaron la intervención a la Municipalidad de Córdoba para adecuarse a las exigencias vinculadas al valor patrimonial del inmueble.
La Dirección de Patrimonio Arquitectónico municipal se pronunció el 4 de septiembre, dentro del expediente 106-023129/2026.
En esa resolución, dejó constancia de que las tareas de pintura presentaban un avance aproximado del 80% y autorizó el uso del color denominado “blanco prisma”.
Patrimonio municipal también instó a que las futuras intervenciones en la casona respeten la propuesta cromática informada.
La indicación se fundamentó en la “imagen histórica del inmueble consolidada en la memoria colectiva de la ciudadanía de Córdoba desde la década de 1980, y particularmente a su identificación como sede de la Unión Cívica Radical”.
De esta manera, la Municipalidad no objetó que la fachada quede en blanco prisma, aunque las próximas tareas deberán ajustarse al criterio cromático informado.
El cuestionamiento del arquitecto
El cambio de color abrió una polémica con el arquitecto Carlos Liarte, autor de la remodelación realizada en 1987.
A través de una columna publicada en La Voz, Liarte expresó su desacuerdo y recordó que el rosa que ahora será cubierto había sido elegido y aprobado por el Comité Central de la UCR como color institucional.
Para el arquitecto, la discusión no se reduce a la elección entre rosa y blanco, sino que involucra el significado político e histórico del edificio.
“La discusión es si vamos a repintar la cáscara justamente para que, adentro, no cambie absolutamente nada”, dijo.
Liarte también recordó que la sede atravesó ataques, incendios y distintos momentos críticos de la historia política provincial.
Por ese motivo, consideró que la fachada funciona como una suerte de documento de las etapas atravesadas por el radicalismo cordobés.
Desde el Comité Provincia, en cambio, sostienen que la intervención no busca borrar la remodelación de 1987, sino recuperar características anteriores del inmueble y reparar una construcción que presentaba problemas de mantenimiento.
Una casona con más de un siglo de historia
La Casa Radical ocupa uno de los puntos más reconocibles del centro de Córdoba, en el cruce de avenida Vélez Sársfield, bulevar San Juan e Hipólito Yrigoyen.
Su fachada quedó asociada a celebraciones y derrotas de la UCR, pero también a episodios conflictivos, entre ellos los ataques ocurridos en 1995 durante la crisis política que terminó con la salida anticipada de Angeloz de la gobernación.
Según un relevamiento arquitectónico realizado en 2022, la construcción original data de 1905, fue levantada por la familia Justa Maidana y pasó a manos de la Unión Cívica Radical en 1941, cuando el partido era presidido en Córdoba por Mauricio Yadarola.
En ese relevamiento, los arquitectos Alberto Baulina, María Pía Sánchez, Iván Bonfigli y David Perazzolo elaboraron una propuesta denominada “Comité Vivo”, impulsada desde la Fundación Pensar Futuro.
La iniciativa proponía modernizar la sede y convertirla también en un espacio abierto a la comunidad cordobesa.
Ahora, a casi cuatro décadas de la remodelación que instaló el rosa como una de sus marcas distintivas, la Casa Radical vuelve a modificar su fisonomía y reabre una discusión sobre patrimonio, identidad partidaria e historia política.

