Un informe detectó más de medio millón de seguidores sospechosos en la cuenta de Milei
El relevamiento atribuye el crecimiento anormal en X a cuentas sin actividad, creadas en 2026 y con patrones compatibles con bots. La publicación aparece en medio de la disputa interna por la comunicación digital del Gobierno.

Un informe sobre la cuenta de X de Javier Milei detectó un crecimiento anormal de seguidores durante 2026 y sostiene que el Presidente sumó al menos medio millón de cuentas sospechosas, en un contexto de disputa interna por la comunicación digital del Gobierno.
El relevamiento, al que accedió Bardeo, fue realizado por un especialista en recopilación y monitoreo de datos digitales que prefirió mantenerse en el anonimato y creó para la ocasión la cuenta Binary Data.
Según el análisis, el perfil de Milei tiene más de 4,6 millones de seguidores: unos 600 mil más que a comienzos de año, cuando había alcanzado los 4 millones, y 100 mil más que hace dos semanas.
El trabajo diseccionó más de 2 millones de usuarios que siguen al Presidente y concluyó que más de 557 mil, equivalentes al 28,59%, no registran ningún tipo de actividad.
El dato más llamativo aparece en los seguidores creados durante este año. El informe identificó 659.174 cuentas creadas en 2026 que comenzaron a seguir a Milei, con un aumento marcado en los últimos meses: 143 mil en junio, 148 mil en julio y 127 mil en agosto.
De ese total, 473.175 cuentas no tienen seguidores ni publicaciones.
El trasfondo de la disputa digital
La publicación del informe se conoció después de varios movimientos en el área de comunicación del Gobierno.
Primero, el vocero presidencial Adrián Ravier reconoció en conferencia de prensa cambios en el sector, con mayor responsabilidad para Santiago Oría. Luego corrigió sus dichos a través de un comunicado publicado en X.
Horas más tarde, una publicación de Oría recibió una serie de respuestas de cuentas falsas. El funcionario lo definió como “una operación”.
El episodio quedó expuesto porque las cuentas agregaron la palabra “reply” en cada una de las respuestas, en un intercambio entre Oría y Alejandro Rozitchner.
El informe ubica ese hecho dentro de un fenómeno más amplio vinculado al crecimiento de seguidores de la cuenta presidencial y a la disputa por el control de la estrategia digital libertaria.
Qué detectó el informe
El trabajo de Binary Data analizó patrones de actividad, antigüedad de las cuentas, cantidad de seguidores y publicaciones realizadas.
De los últimos 500 mil seguidores incorporados por Milei, 459 mil tienen entre 0 y 5 seguidores, 334 mil no registran publicaciones y 461 mil fueron creados durante 2026.
La auditoría concluyó, en una estimación que definió como “conservadora”, que 762.338 usuarios pueden ser considerados “sospechosos”.
Para llegar a ese número, el informe utilizó un sistema de clasificación que asigna puntajes a distintas señales de duda.
Entre los rasgos señalados aparecen cuentas sin actividad, sin foto de perfil o con imágenes genéricas, nombres con muchos dígitos y comportamientos que podrían indicar movimientos automatizados.
Los bots son cuentas automatizadas que se utilizan para simular interés, aumentar audiencias, empujar conversaciones o influir en los algoritmos de las redes sociales.
Seguidores que suben, interacciones que bajan
El crecimiento de seguidores no se habría traducido en una mejora de las interacciones.
Según el mismo análisis citado por Bardeo, mientras el número de followers sube, los tuits de Milei pierden alcance.
Un informe previo de Sustantiva Digital había señalado que, en dos años, la publicación promedio del Presidente cayó de 12 mil a 5 mil likes y de 400 mil a 95 mil visualizaciones.
La consultora Ad Hoc también habló de “fatiga digital” en la comunidad tuitera libertaria y marcó una baja en las reproducciones de entrevistas a Milei en medios afines como Neura y Carajo, que en 2026 acumularon menos de la mitad de visualizaciones que en años anteriores.
La pregunta por los costos
El informe también abre un interrogante sobre el costo de una eventual operación para inflar seguidores.
Según las estimaciones incluidas en el relevamiento, en los valores más bajos del mercado cada cuenta falsa cuesta alrededor de 0,18 centavos de dólar.
Con esa referencia, sumar unos 500 mil seguidores tendría un costo base cercano a los 90 mil dólares.
Sin embargo, ese cálculo no incluye servicios más completos con VPN, servidores proxy y herramientas para evitar que las plataformas detecten rápidamente las cuentas falsas.
Con esos adicionales y mantenimiento, el costo podría superar los 200 mil dólares y ubicarse en un rango de entre 90 mil y 250 mil dólares.
La figura de Santiago Oría
El crecimiento más pronunciado de seguidores se produjo entre junio y agosto, período que el informe vincula con la expansión de la influencia de Santiago Oría en la estrategia comunicacional del Gobierno.
Por pedido de Karina Milei, el director de Comunicación Audiovisual habría ampliado desde marzo su rol en el mundo digital.
El grupo coordinado por Oría sumó recursos, incrementó su estructura y desarrolló distintas herramientas de comunicación política.
Entre ellas aparecen el Círculo de Pensamiento Liberal, el portal Contra Relato y tres manuales destinados a ordenar la línea argumental del oficialismo: uno para defender la gestión, otro para sostener la crítica al kirchnerismo y un tercero para confrontar con la prensa.
Según el entorno de Oría, los textos fueron diseñados por él mismo y contaron con “un ayudín” de inteligencia artificial para “emprolijar” la redacción y generar ideas.
“Hay que abrazar las nuevas tecnologías”, justificaron.
Las hipótesis internas
Una de las hipótesis planteadas por el informe es que el grupo interno de Oría habría impulsado la compra de seguidores para fortalecer su peso en la disputa con Las Fuerzas del Cielo, el espacio con mayor presencia en redes sociales que responde políticamente a Santiago Caputo.
Otra teoría apunta en sentido contrario: que sectores ligados a Las Fuerzas del Cielo habrían buscado perjudicar a sus rivales internos.
Esa fue la línea que sugirió el propio Oría cuando se detectaron respuestas falsas en su publicación.
“Están gastando mucha guita para operar en mi contra. No tiren la plata, muchachitos”, escribió.
Una tercera hipótesis sostiene que el objetivo central podría ser preservar el ánimo del propio Milei frente a una eventual caída de seguidores.
El artículo señala que el Presidente suele estar pendiente de la repercusión digital de sus intervenciones y que, desde la campaña de 2023, celebró públicamente distintas métricas de sus publicaciones.
También menciona que algunos interlocutores describen un humor más cambiante del Presidente en los últimos meses, en parte asociado a malestares físicos.
En ese marco, la lectura del informe es que el crecimiento de seguidores podría formar parte de una estrategia para sostener una percepción de fortaleza digital en torno al Presidente, aun cuando otras métricas muestran una caída en el alcance y la interacción.
Noticia desarrollada por Manu Jove para Bardeo News

