La industria metalúrgica de Córdoba cayó 4,1% en mayo y sigue sin encontrar recuperación
El sector acumuló otro mes en retroceso impulsado por el deterioro de las autopartes y la maquinaria agrícola. Además, las plantas operaron por debajo del 40% de su capacidad y las perspectivas para el corto plazo continúan siendo poco alentadoras.

La industria metalúrgica cordobesa volvió a registrar números en rojo durante mayo y profundizó una tendencia negativa que ya atraviesa gran parte de 2026. Según el último relevamiento de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la actividad en la provincia retrocedió 4,1% en comparación con el mismo mes del año pasado, impulsada principalmente por el deterioro de sectores clave para la economía local, como las autopartes y la maquinaria agrícola.
El informe mostró que el segmento autopartista, uno de los pilares de la estructura industrial cordobesa, registró una disminución interanual del 2,9%. A su vez, la maquinaria agrícola, que había mostrado cierta resistencia durante los primeros meses del año, ingresó por primera vez en terreno negativo y reflejó una baja del 8,6% a nivel nacional. Dentro de las cadenas de valor vinculadas al sector agropecuario, la contracción acumulada alcanzó el 9,5%.
El escenario tampoco resultó alentador en el plano nacional. La actividad metalúrgica argentina cayó 5,1% frente a mayo de 2025 y también mostró un retroceso del 1,4% respecto de abril, una vez descontados los efectos estacionales. De esta manera, el sector acumuló una merma del 6% durante los primeros cinco meses del año.
En la comparación con otras provincias de fuerte perfil industrial, Córdoba quedó en una posición intermedia. La caída más pronunciada se observó en Buenos Aires, con una baja del 5,9%, seguida por Santa Fe con el 5,1%. Más atrás se ubicaron Entre Ríos, con un retroceso del 3,8%, y Mendoza, con el 2,4%.
Uno de los indicadores que más inquietud generó entre los industriales fue el nivel de utilización de la capacidad instalada. Durante mayo, las plantas trabajaron en promedio al 39,8% de su potencial, una cifra considerada históricamente baja para la actividad y que se ubicó casi siete puntos por debajo de la registrada un año atrás.
La mayoría de los rubros relevados reflejaron resultados negativos. La fundición encabezó las caídas con un descenso del 8,9%, seguida por los bienes de capital, que retrocedieron 6,8%, y el equipamiento médico, con una baja del 6,3%. La excepción fue el segmento de carrocerías y remolques, que logró sostener una variación positiva del 1,9%.
El deterioro de la actividad también tuvo impacto en el empleo. El sector registró una reducción interanual del 2,2% en los puestos de trabajo, mientras que respecto de abril la baja fue del 0,2%.

