La UCR cordobesa quedó partida en dos: De Loredo y Mestre medirán fuerzas en septiembre
Tras el cierre del plazo para inscribir alianzas, el radicalismo provincial llegará dividido a la interna del 20 de septiembre. El oficialismo impulsa a Matías Gvozdenovich, mientras el mestrismo armó el espacio Más Radicalismo.

La interna de la UCR de Córdoba quedó formalmente ordenada en dos grandes alianzas que competirán por la conducción partidaria el próximo 20 de septiembre.
Tras el vencimiento del plazo para la inscripción de coaliciones, el radicalismo provincial quedó dividido entre el oficialismo referenciado en el diputado Rodrigo de Loredo y el sector opositor encabezado por el exintendente Ramón Mestre.
La elección definirá la renovación de autoridades del Comité Provincia, los comités departamentales y otros órganos partidarios.
El próximo paso del cronograma será el cierre para la oficialización de candidaturas, previsto para el lunes.
El armado de De Loredo
El sector que responde a De Loredo se agrupó bajo el nombre Generación X y logró reunir a la mayoría de los núcleos internos alineados con el actual oficialismo partidario.
En ese espacio confluyen Morena, vinculado al exdiputado Mario Negri; Fuerza Renovadora, encabezada por el legislador Miguel Nicolás; Línea Córdoba, representada por el concejal Javier Fabre; Asamblea Radical, del edil Sergio Piguillem; Consenso Federal, del exlegislador Javier Bee Sellares; y Construyendo Juntos, referenciado con la funcionaria nacional Soledad Carrizo.
Dentro de ese armado hay consenso para que Matías Gvozdenovich, presidente del bloque de legisladores provinciales de la UCR, encabece la lista para la presidencia del Comité Provincia.
Sin embargo, persisten diferencias en la Capital. Fuerza Renovadora impulsa a Miguel Nicolás como candidato a presidir el Comité Capital, pero sectores de Viva Córdoba, entre ellos el vocal del Ersep Juan Negri, rechazan esa postulación y promueven otros nombres.
El mestrismo inscribió Más Radicalismo
Del otro lado, el mestrismo formalizó la alianza Más Radicalismo, integrada por Integración para una Confluencia Radical, Identidad Radical, Córdoba Abierta y Córdoba con Todos.
El espacio reúne a sectores alineados con Ramón Mestre, dirigentes de Confluencia, Fernando Montoya por Córdoba Abierta, Carlos Becerra por Identidad Radical y referentes vinculados al exintendente de Río Cuarto Juan Jure.
En su declaración de principios, Más Radicalismo se presentó como una alternativa para “defender la identidad y la autonomía” de la UCR.
También planteó la necesidad de consolidar al partido “como oposición tanto al Gobierno nacional como al provincial”.
En ese sector todavía se manejan varios nombres para competir por la conducción provincial, entre ellos Diego Mestre y Pablo Farías.
Cruces por avales y reclamos internos
La presentación de alianzas también dejó nuevos cruces dentro del radicalismo.
Desde Fuerza Renovadora se pidió la caducidad del espacio de Jure, con el argumento de que no cumpliría con el requisito reglamentario de haber participado en procesos anteriores.
“Hay una pata del peronismo que quiere ensuciar la interna”, sostuvo un dirigente opositor.
Otro radical apuntó contra la vicegobernadora Myrian Prunotto. “Está la vicegobernadora metiéndose en la interna”, señaló, en referencia a supuestas “ayudas” en comités por parte de dirigentes del Gobierno provincial.
La situación de Dante Rossi
Fuera de los dos principales armados quedó el legislador radical Dante Rossi.
El dirigente sostuvo que había presentado los avales necesarios para competir, pero aseguró que su sector no fue reconocido por las autoridades partidarias.
En declaraciones a La Voz, Rossi adelantó que no apelará la decisión y que respaldará políticamente al sector encabezado por Jure.
Además, surgieron reclamos de afiliados que denunciaron haber sido incorporados a listados de avales de Rossi sin haber prestado conformidad ni firmado la documentación correspondiente.
Con ese escenario, la UCR cordobesa entró en la etapa final previa a la interna, todavía sin acuerdo de unidad y con dos polos definidos para disputar el control partidario.

